viernes, 14 de diciembre de 2007

Primeros pedidos de catalogación

Patrimonio

Primeros pedidos

Ya comenzaron a llegar los pedidos de catalogación de los vecinos al gobierno porteño, con copia a la Legislatura. El arranque de una movilización que puede salvar muchos edificios.

Subnotas


Por Sergio Kiernan

La casilla de este suplemento dedicada a recibir pedidos de catalogación –catalogar@pagina12.com.ar– estuvo muy activa. Los lectores sacaron sus cámaras o abrieron sus archivos y comenzaron a enviar fotos y direcciones, con comentarios inteligentes sobre el valor de los edificios que proponen catalogar y proteger. Algunos enviaron exactamente la información que se necesita para pedir la catalogación formal –foto, dirección exacta con los números de cada puerta, unas líneas sobre el valor del bien a proteger– mientras que otros enviaron la altura en la calle. Hubo quien no entendió muy bien la consigna y mandó su álbum de fotos con comentarios que compartimos pero que en este momento caen cortos. La idea es exigirle al gobierno porteño que catalogue los edificios, no lamentarnos por la calidad de los que se perderán. Con un poco de fuerza, en este momento político no se van a perder.

Pozos 33, la esquina grande de Jean Jaurès 422/426 y Marcelo T. de Alvear 1582

El lector Mauro Sbarbati se lució con sus impecables pedidos. Sbarbati no es arquitecto pero tiene buen ojo y envió una larga lista de edificios realmente valiosos a la Legislatura, a Cultura y a Planeamiento de la ciudad. Sus pedidos incluyen Lavalle 2688, Sáenz Peña 175, Maipú y Paraguay, Marcelo T. de Alvear 1582, Combate de los Pozos 33, Esmeralda 564, Jean Jaurès 356/368 y 422/426, Junín 561, Julián Alvarez 1946, Julián Alvarez entre el 1965 y el 1977 (el frente está tapiado y no se puede ver la dirección exacta), Anchorena 1374 y Coronel Díaz 1886.

Una cosa inteligente de esta lista es que todos estos edificios están en particular situación de riesgo, tapiados, abandonados, en muy mal estado o ya rodeados de edificios altos, todos factores que le suben el valor a la tierra a costa de lo construido. Por ahí hay que empezar, por las taperas en riesgo, no sólo para salvarlas como edificio sino para enviar una clara señal ciudadana a los especuladores inmobiliarios. En este fin de año se rezonificaron varios barrios de la ciudad, bajando las alturas y matando las torres, y se sancionó una emergencia patrimonial en todo menos en nombre que incluye la ribera porteña y la lista de 2700 edificios representativos que la misma ciudad compiló. Todo esto ocurrió porque el tema urbano y patrimonial se politizó al fin, con vecinos organizados y exigiendo medidas concretas. Los legisladores porteños reaccionaron y pasaron las leyes que se les pedían.

Jean Jaurès 356/368, Lavalle 2688, Sáenz Peña 175 y Maipú y Paraguay.

Hay que seguir en ese camino exigiendo catalogaciones. La manera de hacerlo es sacando una foto y mandándola por mail con unas líneas explicando el valor del edificio y dando la dirección exacta de cada puerta del edificio, local incluido (un ejemplo es Lavalle 1526/28/30, para un PH que tenga dos puertas y un local). No hace falta, ni remotamente, ser arquitecto o entendido en esas cosas para contar por qué el edificio es valioso como para preservar. Es el gobierno porteño el que tiene que escribir un informe técnico, un relevamiento, y no los vecinos.

Ese mail sucinto, con foto y direcciones exactas se envía a: dgp_sc@buenosaires.gov.ar (la Dirección General de Patrimonio del Ministerio de Cultura) y a supervision_spu@buenosaires.gov.ar (la Subsecretaría de Planeamiento Urbano del Ministerio de Planeamiento). Estas dos dependencias del Ejecutivo porteño tienen el deber de llevar a cabo los relevamientos y enviar la catalogación a la Legislatura. Por las dudas, conviene copiar el pedido a la Comisión de Patrimonio del legislativo, en la dirección que abrieron especialmente en proteccionpatrimonial@legislatura.gov.ar. Y también a este suplemento, para darlo a publicidad.