lunes 5 de enero de 2009
¿Preservar o demoler? Las oportunidades que ofrece un patrimonio edilicio puesto en valor
POR EL ARQ. GUILLERMO TELLA, CON LA COLABORACIÓN DE ALEJANDRA POTOCKO ()
03:00
-¿Qué oportunidades le ofrece a la Ciudad un patrimonio edilicio puesto en valor?
Desde hace varias décadas, la normativa internacional en el campo de la conservación recomienda que los edificios recuperados se destinen siempre a un uso concreto. Paralelamente, existen determinadas exigencias actuales de tipo funcional, tecnológica y de confort a las que el edificio debe dar respuesta. Pero que un edificio haya que preservarlo, que no pueda demolerse, no significa que deba “congelarse”.
El proyecto de recuperación edilicia debe alcanzar un equilibrio entre las soluciones que satisfagan sus requerimientos y demandas y, por otro lado, conservar los elementos que caracterizan al edificio, aquellos que le dan valor y lo diferencian. Los resultados de esta ecuación pueden ser muy buenos.
Hay que tener en cuenta que muchos de los edificios existentes son de excelente construcción. Materiales nobles y espacios generosos facilitan su recuperación y su reutilización, respectivamente. Además, esa recuperación se hace con una inversión menor a la que se necesita para llevar adelante un proceso de renovación edilicia, que parta de la demolición de lo existente.
-¿Cómo define a Buenos Aires en relación con el grado de preservación de su patrimonio?
En el actual escenario, Buenos Aires parece descubrir su vocación turística y los edificios históricos representan un nicho novedoso en el cual invertir. En esa línea, es necesario saber cómo hacerlo para aprovechar al máximo el capital físico disponible. En la ciudad, cada vez tenemos más ejemplos de edificios rehabilitados y es indispensable desde el Estado apuntalar esos desarrollos.
Hoy contamos con dos herramientas de apoyo al cuidado de edificios catalogados: la exención del pago de la tasa de ABL y la compensación de la capacidad constructiva. Esta última fue aplicada con éxito para salvaguardar el Teatro del Picadero.
No obstante, podría pensarse en políticas que destinen una mínima parte de lo que recaudado a colaborar con los propietarios en la conservación del recurso patrimonial, dado que este acervo constituye uno de los principales motivos de atracción de los turistas que extranjeros que visitan la ciudad.
Yendo un poco más allá, los ciudadanos nos debemos un debate profundo sobre el modelo de ciudad que queremos para las próximas décadas, sobre la ciudad que esperamos legarle a nuestras futuras generaciones.
-¿Cuáles son los criterios a considerar para intervenir sobre el patrimonio edilicio?
En toda intervención es básico respetar la esencia del edificio. Tanto la restauración como la rehabilitación buscan salvaguardar una pieza histórica. Simplificando, la diferencia entre ambas operaciones está dada por el nivel de modificación de la situación de origen del edificio. La restauración es más medida que la rehabilitación. Sin embargo, ambas intervenciones se rigen por principios comunes.
Probablemente, en una rehabilitación se conservarán menos elementos originales, pero aquellos que se mantengan serán tratados con los mismos procedimientos y cuidados de una restauración. Y una restauración está regida por una serie de principios básicos, como son: el máximo respeto por las partes originales, la mínima intervención, la diferenciación de las partes intervenidas y la reversibilidad de las operaciones realizadas, entre otras.
Es importante subrayar que los límites del “patrimonio” dependen del grupo social que lo reivindica y lo sostiene como tal. Con lo cual, es probable que no todas las construcciones que existen puedan conservarse. Pero la selección de cuáles objetos hay que conservar y cuáles no debe responder a pautas ligadas a la historia y a la cultura del lugar.
-¿De qué modo debe articularse la presión inmobiliaria con la preservación edilicia?
La demanda del mercado de suelos tiende a poner en crisis a la arquitectura de valor patrimonial. En general, el problema está dado por el desfasaje que existe entre el universo de elementos arquitectónicos valiosos de una ciudad y el listado de los bienes protegidos, que suele ser relativamente pequeño y cuya identificación y catalogación requiere de un proceso lento y complejo, que entre tanto deja abierta la posibilidad de que se demuelan construcciones valiosas.
Con estas demoliciones se destruyen los ámbitos urbanos relevantes que aún subsisten. Cada vez quedan menos conjuntos relativamente homogéneos que dan cuenta historia en alguno de los momentos de su desarrollo. La pérdida es tan marcada que está generando la reacción de los ciudadanos que ven avasallado su entorno, su modo de vida y su memoria. En este marco, el desafío pasa por encontrar una nueva forma de planificar las ciudades que incluya, por ejemplo, la conservación del patrimonio arquitectónico y natural.
La conservación del patrimonio no está en contra de la planificación de la ciudad, es un aspecto de ella. Las restricciones al dominio que genera no son diferentes, en términos administrativos y legales, a las que establecen el resto de las normas de cualquier código. Se acepta que no se puede instalar una industria en una zona residencial, pero cuesta admitir que determinados edificios valiosos del pasado deban rehabilitarse y no demolerse. Hoy no se concibe el desarrollo de una ciudad que no sea sostenible y respetuosa de su ambiente.
-¿Qué retos profesionales debió afrontar en las intervenciones que le tocó actuar?
Hay cierta diferencia entre intervenir en edificios o conjuntos que siguen en uso de aquellos que no. Los que forman parte del segundo grupo, que suelen denominarse “ruinas”, al haber perdido parte de sus componentes, también dejaron de ser habitables. Se conservan en tanto testimonio histórico y pueden haberse convertido en un atractivo turístico. Este es el caso de los sitios prehispánicos como el Pucará de Tilcara (Jujuy) y de las Misiones Jesuíticas Guaraníes, como San Ignacio Miní (Misiones).
En estos proyectos el desafío, más allá de los aspectos físicos de la conservación de los materiales, pasa por compatibilizar la explotación turística del recurso con su salvaguardia. De no lograrlo, la sobrecarga o la falta de un adecuado manejo de los visitantes se convierten en factores de destrucción, a veces, muy importantes.
Por su parte, en los edificios “vivos” es necesario hacer adaptaciones y/o actualizaciones que den respuesta a los requerimientos contemporáneos de funcionamiento y de confort. Dentro de esta categoría de edificios hay también distintas situaciones. No es lo mismo recuperar una iglesia histórica, como Nuestra Señora de la Merced, que trabajar con una vivienda de fines del siglo XIX.
En la primera el acento está puesto en el rescate de todos aquellos elementos artísticos que la conforman (vitrales, retablos, pintura mural, pintura de caballete, etc.). En la vivienda hay que poner el peso en las adaptaciones tecnológicas y funcionales requeridas para que se cumpla con los requerimientos de uso actual, dando soluciones eficientes, pero que resulten de bajo impacto. Tampoco es lo mismo trabajar con edificios que con espacios abiertos, como El Rosedal de Palermo, donde la exposición a la intemperie, el potencial vandalismo de los visitantes y el mantenimiento son variables a considerar.
Hay que tener en cuenta que en este campo no hay recetas. Debe analizarse cada caso, partiendo siempre de un buen diagnóstico de situación. La suma de formación específica y experiencia es central a la hora de dar con las soluciones más convenientes. Y por último, es necesario destacar que los proyectos de intervención sobre el patrimonio cultural contienen siempre un nivel de complejidad que obliga a trabajar en equipos multidisciplinarios, cuya conformación esté en sintonía con las características del edificio a intervenir y de los problemas a solucionar.
viernes 14 de noviembre de 2008
Encuentro vecinal por la preservación del Patrimonio de Buenos Aires
La cita, en la Legislatura –Perú 160, Salón Intersecretarías– tiene como objetivo impulsar los proyectos de ley vinculados a protección de edificios y áreas de protección histórica y los mecanismos para un marco legal sustentable, además de evaluar la vertiginosa "desaparición" de gran parte del adoquinado de las calles porteñas. A su vez, se busca promover por un año la prórroga de la Ley 2548 –vence en diciembre– que establece un mecanismo de Protección Especial de Patrimonio Arquitectónico para la ribera de la ciudad, impidiendo las demoliciones indiscriminadas.
La diputada Teresa de Anchorena (Coalición Cívica), Presidenta de la Comisión de Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico de la Legislatura, encabezará un panel integrado por su Jefe de Asesores, Lic. Facundo de Almeida y colaboradores técnicos, a quienes se sumarán representantes de agrupaciones de vecinales: Santiago Pusso (Basta de Demoler), Patricia Barral (San Telmo Preserva), Mario Oybin (S.O.S. Caballito), Enrique Speranza (Asociación Comuna del Oeste - Floresta), Gustavo Desplats (Protocomuna Caballito), Ignacio Fusilier (Proteger Barracas), Carolina Maccione (Proteger Devoto), Monica Ruggiero (Asociación de Amigos de la Estación Coghlan), y Dora Young (Sociedad de Fomento de Belgrano).
domingo 9 de noviembre de 2008
Una reunión por el patrimonio
El petitorio para pasar tres leyes clave que frenen las demoliciones se presenta en una reunión de organizaciones vecinales el 19 y está ganando fuerza y doblando como foro para frenar la levantada de adoquines. Las peatonalizaciones siguen creando opositores donde no los había y coleccionando amparos y medidas judiciales.
Por Sergio Kiernan/M2- Página/12
Van diez días desde que se comenzaron a reunir firmas para pedir que se proteja el patrimonio porteño y ya van tres mil porteños que se sumaron. La idea central es que el patrimonio edificado no puede seguir con el régimen actual, en el que los edificios son catalogados de a uno, con doble lectura y meses de trabajo para cada caso. Es hora de tener un régimen general para toda la ciudad. La propuesta al gobierno porteño pide que se apruebe las leyes de 50 años y de Espacio Virtual que impulsa la diputada Teresa de Anchorena, y que se reglamente el régimen de penalidades que prepara la subsecretaria de Patrimonio Cultural Josefina Delgado.
La ley de 50 años simplemente invierte el proceso para la protección de edificios con cincuenta o más años. Con la ley, el que quiera demoler uno de ellos tendrá que hacer el trámite para desprotegerlo. Sin el trámite aprobado, no hay demolición ni obra nueva. La ley de espacio virtual permite a los que tengan su casa o edificio catalogados vender el potencial que no podrá ser construido por la catalogación. Así, el que viva en una casa de planta baja en una zona donde se pueden construir seis pisos podrá vender la diferencia con un instrumento legal. Esos metros servirán para pagar excepciones o para construir en otras zonas de la ciudad. El régimen de faltas que se demora en el Ejecutivo busca solucionar el estado de impotencia en que se encuentra la ciudad hoy a la hora de castigar a los que quiebran la ley. Por ejemplo, en el caso de la demolición ilegal de la casa de Bolívar e Independencia, que mostró que a la legislación actual le faltan dientes para morder.
Como lanzamiento oficial de la movida, el miércoles 19 a las 18 se va a realizar una reunión en la Legislatura. El Encuentro de Vecinos por la preservación del patrimonio arquitectónico de Buenos Aires será en el Salón Intersecretarías y agrega al temario del petitorio varios urgentes: que se dejen de levantar los adoquinados de la ciudad y que se prorrogue por un año la ley 2548, que vence en diciembre e impide las demoliciones en el perímetro del Paisaje Cultural.
En la reunión van a hablar varios protagonistas de la protección del patrimonio: la diputada Teresa de Anchorena (Coalición Cívica), que preside la Comisión de Patrimonio, su jefe de asesores Facundo de Almeida, Santiago Pusso de Basta de Demoler, Patricia Barral de San Telmo Preserva, Mario Oybin de S.O.S. Caballito, Enrique Speranza de Asociación Comuna del Oeste-Floresta, Gustavo Desplats de Protocomuna Caballito, Ignacio Fusilier de Proteger Barracas, Carolina Maccione de Proteger Devoto, Mónica Ruggiero de Asociación de Amigos de la Estación Coghlan y Dora Young de Sociedad de Fomento de Belgrano.
Para adherirse y firmar el petitorio hay dos maneras. Una es ir al sitio ww.enterabuenosaires.com.ar. La otra es entrar a Facebook y buscar Defendamos Buenos Aires (http://apps.facebook.com/causes /134455?recruiter_id=18832928). En ambos casos, están los textos completos de las leyes y una explicación sumaria de cómo funcionarían.
Más amparos
Mientras tanto, el Ministerio de Desarrollo Urbano, firme en su cruzada por crear opositores donde no los había, sigue coleccionando amparos contra su esdrújula repavimentación de Buenos Aires. La semana pasada había prosperado instantáneamente –en el día– uno para frenar la levantada de adoquines en la calle Ituzaingó de Barracas. Este miércoles, en menos de 24 horas, prosperó otro presentado por los vecinos de San Telmo junto a la diputada Anchorena para congelar todas las obras que impliquen levantar adoquines en el APH1 y en el Casco Histórico en general. La secretaría 10 del juzgado 5 de la Justicia porteña dictó una medida precautelar y pidió informes sobre este tipo de obras en el resto de la ciudad, con lo que mostró así que tiene mucho más contacto que Desarrollo Urbano con la manera de pensar de los vecinos.
Conjunto humano que, en el caso de San Telmo, no gana para sustos. Resulta que esta semana hubo un ballet de parquímetros en las calles del barrio, con la súbita aparición de varias de esas máquinas. Los vecinos llamaron al gobierno porteño, que de inmediato explicó que no, que no correspondía ponerlas por allí. Algunas máquinas fueron efectivamente removidas, pero en otras cuadras aparecieron otras, con lo que nadie entiende nada. ¿No era que había que retirar los parquímetros gradualmente de toda la ciudad?
Para mayor desconcierto aún, a alguna luminaria del Ministerio de Desarrollo Urbano se le ocurrió la bella idea de hacer una encuesta telefónica automática sobre la peatonalización de la calle Defensa. Los vecinos que recibieron la llamada se quedaron indignados por la avivada del publicitario del turno, que diseñó dos preguntas que terminan siendo “mucho” o “poquito”. Para contestar “nada” hay que apretar “no sabe”, con lo que el ministro Daniel Chain podría obtener una encuesta aparentemente favorable.
La única explicación para gastar dinero en estas tonteras es la impresión que se llevó Chain el viernes de la semana pasada, cuando se realizó la audiencia abierta con los vecinos de San Telmo sobre las obras de Defensa. Resulta que se anotaron setenta personas para hablar, lo que seguramente fue un record. Los vecinos escucharon pacientemente las explicaciones de una serie de ingenieros que mostraron power points sobre tránsito y ruido, y luego hablaron. Todos, absolutamente todos, en contra. Fue notable la cordialidad y paciencia con que les explicaron a los funcionarios su cerrada oposición al proyecto, sin levantar la voz y sin agitarse. A la hora de escuchar, el subsecretario de Planeamiento Héctor Lostri ya tenía la mirada vidriosa y parecía arrepentido de haber siquiera soñado con cambiar la calle Defensa, o al menos de haber ido a la audiencia.
Varios subordinados de Chain y Lostri que estaban presentes comentaron que los funcionarios estaban nerviosos al ir y esperaban “un mal momento”. Los de San Telmo, brillantes, se atuvieron al tema, rechazaron todo y se comportaron como si estuvieran en Westminster. ¿Para qué quieren Chain y Lostri una encuesta telefónica? La oposición al proyecto es palpable y abierta, y si tienen alguna duda no tienen más que ver cómo les va en las elecciones del año que viene en los barrios donde le inventaron grupos anti- al jefe de Gobierno. Seguramente les lloverán felicitaciones.
En el Segurola
Uno de estos barrios donde no existía mayor sentimiento anti-, ni siquiera una asamblea, es el Segurola, la región de Floresta rica en pasajes. Los vecinos se enteraron hace diez días de que el gobierno quería incluirlos en el plan Prioridad Peatón y peatonalizarles los pasajes. Como nadie les explicó nada, llamaron a una reunión en la placita Banderín para discutir qué hacer. Resulta que se presentaron más de 300 personas, todos flamantes opositores al gobierno porteño por temas de adoquín. Los vecinos le enviaron una nota a su CGP y al Ministerio de Desarrollo Urbano exigiendo explicaciones sobre el proyecto y citando a Chain y a Lostri a una reunión en el barrio para el lunes 10 a las 19. La nota es muy cortés y los vecinos prometen no maltratar a los funcionarios, pese a que se definen como “furiosos” con la iniciativa.
Mientras tanto, en Alcalá
El mes pasado anduvo de visita el alcalde de Alcalá de Henares, la histórica ciudad española que es tesoro de la humanidad. Gustavo Severien contó varias cosas sobre cómo se cuida el patrimonio en su ciudad, pero mencionó una que resonó en este contexto chainista. Resulta que entre 1985 y 1997, la ciudad decidió invertir 27 millones de euros en restaurar fachadas en la zona histórica. La plata cubría la mitad de las obras a realizar, y la otra mitad la cubrían los dueños de los edificios a restaurar con, si los necesitaban, créditos blandos. Así se restauró el equivalente a 340.000 metros cuadrados en alguito más de una década, lo que revalorizó barriadas históricas pero atorrantas de la ciudad y ayudó con la crisis habitacional.
Esto que resuena es, entre otras cosas, porque el presupuesto de peatonalizar Defensa es de 25 millones, casi exactamente la misma cifra pero en pesos. Si se hiciera lo que hizo Severien, San Telmo pasaría a ser un Casco Histórico ejemplar, asombroso, puesto en valor y restaurado como pocos. Y otra diferencia: el gobierno de Alcalá es popularísimo. Se ve que Severien no tiene ministros que trabajen para la oposición.
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jueves 30 de octubre de 2008
REPUDIO A LAS POLÍTICAS PATRIMONIALES Y DE MEDIO AMBIENTE DE LA CIUDAD
REPUDIO A LAS POLÍTICAS PATRIMONIALES Y DE MEDIO AMBIENTE DE LA CIUDAD
Será en el cierre de las "Jornadas Buenos Aires, Patrimonio Urbano". Organizadas por el Ministerio de Desarrollo Urbano en el San Martin.
Una red de organizaciones sociales se presentara mañana en sociedad entregando una primera versión de un documento que en los proximos dias sera presentado a Mauricio Macri y a los 60 legisladores porteños.
Con la firma de mas de 45 organizaciones de la Ciudad, entre las que se encuentran las que posicionaron la tematica patrimonial y medio ambiental en los ultimos años, y el apoyo de otras 15 de la provincia de Buenos Aires. El documento no solo rechaza las politicas de destrucción de la calidad de vida y del patrimonio de la Ciudad. Sino que también propone los requerimientos de los vecinos. Asimismo las agrupaciones solicitan respuestas concretas a este documento que sencillamente pregunta si estan defendiendo los intereses de la Ciudad y sus vecinos o los poderes concentrados de la especulación inmobiliaria. El anticipo del documento sera repartido en el cierre de las Jornadas de Patrimonio Urbano el jueves 30 de octubre a las 18,30 hs. en la sala C del Centro Cultural San Martín, Sarmiento 1551.
Mientras el Ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chaín, presentará el libro "Patrimonio Urbano y Normativa Local: La construcción de la Ciudad". Los vecinos presentaremos nuestra contra propuesta.
Lic. Gustavo Desplats 15-4163-5901 4903-7444
Proto Comuna Caballito
Dr. Pablo Guilmot 15-5982-2707
Palermo Despierta
DEMANDA
DE LOS VECINOS
DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
AL JEFE DE GOBIERNO
Y A LOS 60 LEGISLADORES
Vecinos de distintos barrios y organizaciones de la sociedad civil hemos decidido confluir en un espacio común de reclamo a las autoridades ante una problemática que se profundiza día a día en la Ciudad de Buenos Aires: construcción indiscriminada de edificios y torres, destrucción del patrimonio arquitectónico y falta de espacios verdes.
Hoy, el aumento de la construcción destroza nuestra ciudad como nunca antes. Su crecimiento asimétrico densifica de manera desmedida algunas zonas, mientras que en otras, la construcción es prácticamente nula. En los últimos 6 años el 48% del total construido en la Ciudad de Buenos Aires es vivienda “Premium” o “Lujosa” mientras que, según las estadísticas, menos del 20% de la población estaría en condiciones de adquirir ese tipo de inmuebles. En ese período se pidieron permisos de obras por más de 10 millones de metros cuadrados para una Ciudad que no modificó sustancialmente su población desde 1945, hace ya 63 años.
Paralelamente, más del 95% del patrimonio arquitectónico que aún conserva la Ciudad se encuentra desprotegido y en peligro inminente de demolición debido a la ausencia de políticas públicas que contemplen su protección. De esta forma, nuestro patrimonio urbano queda librado a la ley de la oferta y la demanda del mercado inmobiliario que lo reduce al irrisorio valor del lote que ocupa. Adoquinado, monumentos y mobiliario urbano suman a su falta de conservación obras de desmantelamiento inéditas producto de políticas erráticas e inconsultas, cuestionadas por vecinos y técnicos. Estas obras, aún en curso, han llegado a afectar el casco histórico de la Ciudad y repercuten negativamente en potenciales zonas de protección provocando un daño irreparable a su identidad.
Corresponde preguntarnos: ¿Todo esto es bueno para la Ciudad? ¿Es razonable demoler el tejido urbano existente para construir edificios? ¿Es válido forzar el desplazamiento de los vecinos del entorno barrial que eligieron, en muchos casos, durante toda su vida? ¿Corresponde que pueda demolerse cualquier construcción sin importar su valor patrimonial?
En resumen: ¿Es lógico construir en detrimento de sus vecinos, su calidad de vida y su historia? ¿Acaso nos preguntaron? ¿Para quién y para qué se construyó estos años? En barrios como Palermo y Caballito el monto necesario para el acceso a la vivienda se multiplicó por 8 en los últimos 6 años. Por su parte, el barrio de Barracas experimenta en 2008 la triplicación de la superficie autorizada para construir en altura respecto de 2007, ocasionando la pérdida irreparable de edificaciones de interés patrimonial y paulatinamente su carácter de barrio fundacional de la ciudad.
Lamentablemente, toda la problemática denunciada no aparece contemplada en el proyecto de Plan Urbano Ambiental(PUA), actualmente en tratamiento y discusión en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
¿Quién gana?
Lo claro es que quienes perdemos somos todos los vecinos.
RECHAZAMOS
1) La construcción indiscriminada de edificios y torres en barrios de casas bajas y en barrios de alta densidad de población porque afecta la identidad y la fisonomía barrial, genera el colapso de los servicios públicos y de la infraestructura, del tránsito automotor y peatonal, ocasiona contaminación visual y sonora, incrementa la impermeabilidad de los suelos agravando la magnitud de las inundaciones, vulnera el derecho a la privacidad y obstaculiza la luz solar a los linderos debido a las alturas importantes de los proyectos que finalmente restringen el acceso a bienes públicos básicos, con el consiguiente deterioro irreparable y progresivo de la calidad de vida de cientos de vecinos. En síntesis, porque los barrios residenciales dejan de ser tales para convertirse en áreas densamente pobladas y, de esta manera, zonas enteras de casas bajas con ricos y emblemáticos perfiles edilicios dejan de ser reconocibles viéndose alteradas por edificios en altura de dudoso valor arquitectónico que destruyen su identidad.
2) La destrucción y demolición de inmuebles públicos y privados con valor patrimonial, cultural e histórico porque forman parte del patrimonio arquitectónico de la Ciudad de Buenos Aires, les dan identidad a los barrios y a la Ciudad , manteniendo viva su evolución histórica.
3) La eliminación o alteración de bienes públicos urbanos distintivos de la Ciudad de Buenos aires, como su adoquinado histórico presente solamente en el 15% de su superficie.
4) La cesión o venta de espacios públicos para la concreción de proyectos inmobiliarios o para la construcción de establecimientos comerciales (shopings, estadios, centros de entretenimientos, etc.).
5) La escasa o nula participación vecinal en la definición y planificación de normas y políticas públicas que afectan directamente la fisonomía, identidad y patrimonio de nuestros barrios.
PROPONEMOS
1) La inmediata rezonificación de aquellas zonas de casas bajas y de alta densidad poblacional donde se están construyendo indiscriminadamente edificios y torres.
2) La inmediata catalogación legislativa de aquellos inmuebles que tienen valor patrimonial y la creación de Áreas de Protección Histórica (APH) y de Arquitectura Especial (AE) en las zonas que así lo requieran.
3) La simplificación y agilización de trámites y procesos normativos de catalogación edilicia a fin deponerlos al alcance de los vecinos y de sus asociaciones.
4) La sanción de leyes y normas reglamentarias que garanticen una protección preventiva de todos aquellos inmuebles de propiedad pública o privada cuya fecha de construcción o de registro sea de una antigüedad de cincuenta (50) años o más.
5) La inmediata sanción y promulgación del proyecto de ley que declara la Emergencia Urbano - Ambiental en la Ciudad de Buenos Aires, actualmente sin tratamiento en la Legislatura.
6) La transformación de la totalidad de la superficie de las tierras de dominio público existentes en espacios verdes de acceso libre con el objeto de cumplimentar la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que establece como óptima una superficie de 15 metros cuadrados de espacio verde por habitante; garantizando asimismo el cumplimiento de la Constitución Nacional y de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires para las personas que por necesidad se encontraren allí habitando.
7) La planificación consensuada entre el Gobierno Nacional, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, organizaciones sociales y vecinos sobre el destino de los espacios públicos existentes en la Capital Federal que al día de hoy se encuentran inutilizados.
8) Acceso público e ilimitado ala totalidad de la información relativa al otorgamiento de permisos de obra y/o permisos especiales de habilitación para determinados establecimientos comerciales.
Esperamos respuesta:
AMIGOS ESCUELA TALLER DE RESTAURACIÓN - ASAMBLEA PLAZA DORREGO SAN TELMO - ASOCIACIÓN VECINOS DE CABALLITO NORTE - ASOCIACIÓN VECINOS DE PLAZA LAS HERAS - CABALLITO UNIDO MEDIOAMBIENTAL - COMUNIDAD SOLIDARIA DE CABALLITO - COORDINADORA EN DEFENSA DEL USO PÚBLICO DE LAS TIERRAS Y LOS EX TALLERES FERROVIARIOS DE LINIERS -coordinadora liniers, mataderos, villa luro, versailles - HORNEROs FLORES - HUERTA ORGAZMICA DE CABALLITO - PALERMO DESPIERTA – PROTEGER BARRACAS - PROTO COMUNA CABALLITO –
QUEREMOS BUENOS AIRES – SALVAR A FLORESTA –
SOciedad de FOmento de PAlermo VIejo - Siguen las firmas.
Envio de correo SOLO a protocomunacaballito@yahoo.com
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POR UNA ARGENTINA EN SERIO
lunes 28 de julio de 2008
DENUNCIAS POR MALTRATO DE PATRIMONIO ARQUITECTONICO
Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires pone a disposición este link
para hacer las denuncias.
http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/patrimonio_historico_cultura
l/formulario_dano/index.php
Si usted considera que se le está haciendo un daño a un edificio de
valor patrimonial de la Ciudad, por favor complete el formulario
informándonos del hecho, a fin de que el Gobierno de la Ciudad pueda
actuar según cada caso.
En el cuerpo del mensaje, deberá incluir su DNI/CI, la dirección del
inmueble por el cual se contacta (calle y número) y el hecho que avisa
(demolición, modificación, etc.). Utilice el mismo formulario si desea
realizar consultas sobre protección patrimonial.
Sólo serán considerados aquellos formularios cuyos datos estén
completos.
vISITA AL Museo de Medicina del hospital Rivadavia
Con un guía especializado vas a conocer el Museo de Medicina del hospital, único en Latinoamérica
Historia pura al alcance de tus manos.
Este sábado 2 de agosto, 15:00hs, en Av. Las Heras 2670 - Garita de entrada de autos.
viernes 4 de julio de 2008
SOS VILLA URQUIZA
viernes 16 de mayo de 2008
DEMOLICIÓN CLANDESTINA EN SAN TELMO
el domingo 18 de mayo a las 17 hs.
en Av. Independencia esq. Bolívar
En el encuentro haremos pública nuestra indignación por la demolición de la residencia Benoit y el mural 'Carnavales de antaño', ubicados en plena Área de Protección Histórica (San Telmo).
Los autores del mural demolido reproducirán el mismo sobre el pavimento de la Av. Independencia y, como forma de evocar su contenido, las 'Lonjas de San Telmo' harán una 'llamada' de candombe tradicional.
Residencia Benoit. Típica vivienda representativa del histórico barrio de San Telmo, fue construida a fines del S. XIX. Había sido propiedad de Pedro Benoit, quien diagramó la ciudad de La Plata, y estaba protegida con catalogación que prohibía su demolición (PROTECCION CAUTELAR – SECCIÓN Nº 10 15 DISTRITO APH1-SAN TELMO- Bolívar 775-77-85-87) Mural 'Carnavales de antaño'. Autor: Grupo Muralista del Oeste, integrado por Mónica Rojas, Marta Caveri, Emilio Reato y Jorge Ledesma, ganadores del concurso convocado por la Subsecretaría de la Juventud de la comuna porteña; se puede encontrar en el catálogo de murales destacados de la Ciudad.
www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/murales/fichas/avindependencia501.htm
BASTA DE DEMOLER
EL PATRIMONIO CULTURAL DE BUENOS AIRES
http://www.basta-de-demoler.blogspot.com
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Proteger Barracas adhiere
http://www.protegerbarracas.blogspot.com
Por la conservación del patrimonio arquitectónico y la calidad de vida de nuestro barrio
martes 22 de abril de 2008
Quieren tirar abajo un palacio francés en pleno centro
Quieren tirar abajo un palacio francés en pleno centro. Mientras el Gobierno de la Ciudad averigua si está protegido por ley, la empresa sigue con sus tareas de vaciamiento.
Fernanda Nicolini 21.04.2008 (Diario Crítica)
Salven al Metropol.
La fachada derruida de lo que fue alguna vez el elegante hotel de Bartolomé Mitre al 1600.
A la izquierda, la reproducción de la página web en la que se anuncia con cierto cinismo el derrumbe del edificio. “Extraordinaria demolición Palacio Francés”, dice y enumera sus virtudes: escalones de mármol de Carrara, puerta principal de roble y espectacular trabajo de hierro forjado.El sábado pasado un flete se estacionó frente al palacete ubicado en Mitre 1618, un grupo de hombres entró al edificio y a los pocos minutos ya habían cargado puertas, sanitarios y rejas, entre otras cosas, en la camioneta. Era parte del mobiliario del ex Hotel Metropol, construido en 1901 por el arquitecto alemán Lorenzo Siegerist y protegido por la ley 2548 de Promoción Especial del Patrimonio Arquitectónico. Curiosamente, la misma empresa encargada de vender los materiales de demolición (llamada De ayer y de siempre), a la par que anunciaba la destrucción del Metropol en su newsletter, hacía hincapié en el valor histórico del edificio: “Extraordinaria demolición de un tradicional palacete que durante un tiempo fue un lujoso hotel. Típico representativo del estilo francés, cuenta con materiales de extraordinaria calidad, donde se destacan su puerta principal de roble, su escalera de mármol de Carrara con espectacular trabajo en hierro forjado y hermosos balustres de madera, y sus delicados pisos de mosaiquín francés”. El texto completo se puede ver en http://deayerydesiempre.fribits.com/Newsletters/20080408_SP.html. Los vecinos alertaron tanto a la Comisión de Patrimonio de la Legislatura como a la Dirección de Patrimonio Cultural del Gobierno de la Ciudad, organismos que a su vez denunciaron la supuesta demolición en la Dirección General de Registro de Obras y Catastro (DGROC), la que deberá determinar en los próximos días si la anunciada demolición es ilegal –es decir, si no tiene persmiso– y, en tal caso, frenarla de inmediato. “Nos llegan muchísimas denuncias de personas que ven edificios en riesgo de demolición, lo que significa que los ciudadanos están interesados en el tema”, dice Teresa de Anchonera, presidenta de la Comisión de Patrimonio Arquitectónico de la Legislatura porteña. Entre los vecinos más activos se encuentra Santiago Pusso, miembro de la agrupación Basta de demoler. En marzo de 2007, Pusso armó una mesa en la vereda de un pequeño petit hotel ubicado en Uriburu al 1500 y se sentó a tomar el té como un gesto de repudio por la demolición del edificio. La elegante acción no logró frenar las piquetas, pero al mes siguiente la agrupación presentó un recurso de amparo para que se detuviera la destrucción de otro inmueble: el Palacio Bemberg, una casona de cuatro pisos de estilo europeo en la que vivieron la directora María Luisa Bemberg y su familia. Y esta vez lograron que un juez frenara la demolición. Según un datos de la inmobiliaria Israstzoff, entre agosto de 2005 y agosto de 2006 se tiraron abajo una docena de petits hoteles, y de acuerdo con un relevamiento de Basta de demoler, en este momento hay más de 250 edificios valiosos en peligro. “Hoy se puede demoler lo que sea excepto que esté particularmente protegido, cuando lo ideal sería una ley que establezca la regla inversa”, opina Pusso. En diciembre pasado, la Legislatura aprobó una norma de protección: la ley 2548, que determina que los 2.665 edificios representativos que ya integraban un listado del Ministerio de Cultura, más los que recibieron premios por sus fachadas y los que fueron construidos antes de 1941 e integran un área de protección histórica a lo largo de la costa del Río de la Plata, no pueden ser demolidos ni modificados sin autorización previa. La ley no es una solución definitiva sino simplemente de emergencia: caduca a fin de año. Pero se complementa con el mecanismo de catalogación previsto en el Código de Planeamiento Urbano. Cualquier vecino, organización, el dueño del inmueble o los organismos oficiales puede solicitar que un edificio sea catalogado, y un consejo de expertos determina si tiene que ser protegido o no, según los parámetros establecidos por el Código: las características arquitectónicas, la importancia del edificio en relación a otras construcciones –si forma parte, por ejemplo, de un conjunto arquitectónico– y la importancia por haber sido sede de algún hecho relevante. ¿Por qué proteger? Según el arquitecto Marcelo Magadán, especialista en conservación, preguntarse si hay que proteger o no el patrimonio arquitectónico de una ciudad es una discusión superada en casi todo el mundo: se sabe que los edificios encierran valores históricos, estéticos y de identidad de una población. “Pero por sobre todo, reportan un valor económico porque la arquitectura es uno de los principales recursos turísticos de Buenos Aires”, remarca. El avance de la urbanización no es un dato menor para este arquitecto, quien también plantea la necesidad de aclarar que proteger un edifico no implica inutilizarlo sino, por el contrario, adaptarlo a las necesidades contemporáneas. “Un buen ejemplo es el caso de las Galerías Pacífico, donde se consensuó con la Comisión Nacional de Museos y Monumentos para que no se perdiera la esencia del edificio”, dice el especialista. En el Código de Planeamiento Urbano se alienta la demolición para construir edificios en altura, por lo que el precio de ciertos terrenos estratégicamente ubicados está en constante aumento. De ahí que para los dueños de casonas y edificios antiguos, la protección sea, en apariencia, un mal negocio. Ese tema se resolvería con un mecanismo de compensación, a partir de un concepto que un proyecto de ley en la Legislatura intenta aplicar: la posibilidad de vender el FOT (el número de metros que se permite construir en un terreno) que no se usa. Esto es: si en la zona donde se encuentra la casa protegida se podría construir seis veces por encima de ella, el dueño tendría la posibilidad de venderle esa diferencia a alguna empresa que vaya a construir en otra parte de la ciudad para que, por excepción, la constructora pueda aumentar la cantidad de pisos admitidos. Precisamente es una de las compensaciones que prevén las leyes de San Pablo y Nueva York. “La idea es que la protección del patrimonio sea sustentable: nadie quiere que todo se convierta en un museo sino que empecemos a entender que un edificio antiguo es un valor económico del que los mismos propietarios pueden sacar beneficio. Nadie quiere inflexibilidad, sino medidas lógicas para todos”, concluye Anchorena.
Por favor difundir este video de la destrucción del Hotel Metropol.
http://es.youtube.com/watch?v=E-oz2CL31gE
jueves 27 de marzo de 2008
S.O.S / PROTEGER BARRACAS
Y cuando una tendencia se acentúa, el tiempo parecería transcurrir más rápidamente aún. Hace apenas quince días se publicaba un informe de situación de riesgo en una zona de Barracas y hoy lamentablemente es necesaria una actualización ya que dos nuevos casos de demolición de casa por edificio en altura han aparecido la semana pasada.
Leer más pulsando aquí: http://www.protegerbarracas.blogspot.com
Por la conservación del patrimonio arquitectónico y la calidad de vida de los vecinos
lunes 3 de marzo de 2008
Una demolición entre negocios inmobiliarios y maniobras políticas
Por Sergio Kiernan / Sección M2 Página /12 . 01-03-2008
No fue una sorpresa, porque en todo momento se percibió que la jueza Sara Nasif no entendía en absoluto del tema. Su Tribunal del Trabajo Nº 3 de San Isidro rechazó esta semana el amparo presentado por los jóvenes integrantes de No a la Demolición para frenar la destrucción de la Casa Cobo en Tigre. Según abogados que se leyeron el fallo, la doctora Nasif no parece muy acostumbrada a manejar amparos: sus considerandos son anticuados y no tienen en cuenta doctrinas que ya llevan años instaladas. Su sensibilidad hacia el tema patrimonial parece más baja aun que la del gobierno municipal de Tigre, que sólo puede ver el “lado infracción” de la destrucción de la casa y se pierde su dimensión política. Los vecinos ya apelaron el fallo, llamaron a asamblea y comienzan a movilizarse para defender sus tesoros edificados en la única arena en la que es posible hacerlo.
La Casa Cobo era una casona italianizante, magnífica y aplomada que se alzaba hasta este mes en la esquina de San Martín y el río, justo cruzando el puente desde la estación de trenes del Tigre y en el arranque de la linda avenida de palmeras que se va adentrando. La casona supo ocupar sus buenas hectáreas, fue protegida como patrimonio y fue desprotegida por ese amigo del “desarrollo” que fue el interminable intendente Ricardo Ubieto. Lo primero que pasó fue que perdió casi toda su tierra para crear dos manzanas de dúplex y casas a las que Ubieto les regaló calles y una rotonda verde. La casa siguió malviviendo en la esquina, todavía dueña de un tentador lote, deteriorada y por costumbre todavía conocida como el Tigre Club.
Luego, como suele suceder, alguien tuvo una idea. En este caso, la de hacer un hotel en esa región del norte porteño que explotó junto a la ola turística. Pero no iba a ser una idea elegante y boutique, como la bella y muy bien restaurada Villa Julia, ahora exitoso hotel, sino crasa, grandota y con una bobería que parece una burla. La idea era demoler la Casa Cobo y construir en su lugar una copia del Tigre Hotel que se quemó hace añares. Esto es, destruir una pieza patrimonial real para reemplazarla por una falsificada.
Para entender semejante pastiche hay que tomarlo en su contexto político. El actual gobierno de Tigre, con Sergio Massa al frente y con el sello del Frente para la Victoria, asumió a fin de año, hace unos sesenta días. El año largo antes de eso gobernó el partido Hiram Gualdoni, que era presidente del Concejo Deliberante y reemplazó a Ubieto primero por enfermedad y luego por su fallecimiento. Antes, por supuesto, gobernaba Ubieto.
Entre estos dos intendentes se armó el negocio en un espacio urbano que se comenzaba a puntuar de torres feotas y enormes, con demoliciones indiscriminadas. Para pensar siquiera en hacer un Howard Johnson en la esquina de la Casa Cobo había que tener buenos contactos políticos porque el proyecto no cierra legalmente por ningún lado. Para empezar, el terreno está en una zona donde se prohíben los hoteles. Para continuar, ocupa una proporción del terreno imposible de aprobar. Construir ese proyecto de hotel en ese lugar implicaba de movida lograr que el Concejo Deliberante aprobara dos excepciones al código.
Como los dueños del terreno son empresarios con viejos laureles de la renovación radical y el gerente de Howard Johnson es el ex concejal porteño Alberto Albamonte, se puede asumir que todas las partes sabían bien cómo se logran las excepciones. Massa, cumpliendo una promesa de campaña, decretó este verano un fuerte límite a las alturas constructivas, con lo que los socios tendrían que lograr ahora tres excepciones a las reglas.
Como se sabe, todo es posible en esta vida si hay gente bien dispuesta. El ex intendente interino Hiram Gualdoni es arquitecto y tiene un estudio con otros dos funcionarios. Uno es Guillermo Zwanck, también arquitecto, que fue subsecretario de Obras Públicas y de Desarrollo Urbano y Política Ambiental en las dos últimas gestiones (la de Ubieto y la de su socio). El tercer socio en el estudio sigue siendo funcionario: es Pablo Ricca, director general de Aplicación de Códigos de Zonificación, que ya va por su tercer intendente y viene a ser la persona que debe hacer cumplir el código a los del Howard Johnson. Esta sociedad comercial con sede en la avenida Libertador al 900, en San Fernando, ya funcionaba en tiempos en que los tres eran funcionarios.
Es este nivel de la política lo único que explica que gente grande se juegue millones en un proyecto tan esdrújulo en lo legal. Y también explica el gran misterio de que se largaran a demoler la Casa Cobo en plena luz del día, sin permiso municipal y sin siquiera pedirlo. O hay que llamar a un psiquiatra, o los socios saben algo que nosotros no sabemos.
Todo esto hubiera pasado sin pena, sin gloria y sin que nadie se enterara si no fuera porque el patrimonio se transformó en un tema de la agenda política. Esto ocurrió súbitamente el año pasado y en pleno centro de la Capital, y está tomando por sorpresa a los políticos, que no muestran reflejos. En Tigre arrancó a fin de año, con un grupo de muy jóvenes estudiantes que se movilizaron, juntaron firmas, encontraron eco en los vecinos y terminaron con el nombre de No a la Demolición, apoyados por legisladores bonaerenses y porteños, y por grupos como Basta de Demoler, que les contaron cómo se logró frenar un poco la piqueta en esta ciudad.
Fueron estos veinteañeros los que evitaron la demolición poniendo el cuerpo, literalmente. Cuando la jueza Nasif intentó hacerse famosa diciendo que no corría prisa para sancionar el amparo pedido porque no veía el menor apuro –un verdadero cerebro legal–, la empresa inmediatamente llevó una inmensa máquina de demoliciones, de esas que parecen una grúa con una gran bola colgando de una cadena, y empezó a pegarle a la Casa Cobo. La municipalidad ni se enteró, la jueza llegó pasado el mediodía frente a los insistentes llamados de los medios y de la diputada bonaerense Liliana Piani y de la porteña Teresa de Anchorena, y la casona fue demolida a medias porque algunos de los vecinos se interpusieron físicamente entre sus muros y la maquinota. La jueza Nasif –que según su secretario nunca trabaja pasadas las 13.30– clausuró la obra con el simple expediente de pedir el permiso de demolición, que no tenían porque nunca había sido pedido.
La casa quedó toda rota, los vecinos enojados, el gobierno municipal en falsa escuadra. En diálogo con Página/12, el secretario de Inversión Pública, Urbanismo y Gestión Ambiental de Tigre Antonio Grandoni explicó simplemente que nadie se esperaba que los inversores quebraran la ley con semejante osadía. Grandoni, que no sabía que su director general Ricca es socio comercial de Gualdoni y Zwanck, se refugió en la multa de 150.000 pesos que les impusieron a los demoledores y prometió que nunca se harán las excepciones al Código para poder construir ese proyecto de Howard Johnson. Aunque, con tino, aclaró que el FPV no tiene mayoría propia en el Concejo Deliberante, que sigue controlado por el viejo partido vecinalista de Ubieto.
Mientras tanto, la jueza Nasif le pedía un peritaje de la maltratada Casa Cobo a la municipalidad de Tigre, que con espectacular falta de modales se lo encargaba nada menos que al arquitecto Ricca. La jueza se negó a nombrar un perito independiente que determinara si la casa tenía salvación y la trató como una ruina en peligro, como si mágicamente hubiera sido encontrada en ese estado y fuera riesgosa para los vecinos. Ricca, nada sorprendentemente, recomendó tirarla abajo, afirmando que había que apuntalarla y cercarla para que no fuera peligrosa, pero había que terminar de destruirla más temprano que tarde. Esto, en castellano, es sancionar el hecho consumado.
Los dueños del predio levantaron una empalizada más alta y la coronaron con un media sombra, cosa de ocultar el cuerpo del delito, lo que despertó rumores de inminente destrucción de la casa en todo el barrio. La jueza coronó su actuación en el caso con su fallo de esta semana rechazando finalmente el amparo que llama la atención por su pobreza de argumentos. Primero, dice que no hay una norma específica que proteja la casa, ya que las que había –ordenanzas 117 de 1979 y 30 de 1980– fueron derogadas por la 1894 de 1996. Con esto, descarta los fallos porteños que le acercaron y que explican la nueva jurisprudencia, donde un bien en proceso de catalogación no puede ser alterado o demolido hasta que el Legislativo decida por sí o por no. La Casa Cobo es sujeto de un proyecto de catalogación en la legislatura bonaerense que ya tiene estado legislativo.
Conservadora, Nasif afirma que no se pueden hacer amparos porque sí, por cualquier causa, y hasta muestra fastidio porque los amparistas no siguieron los plazos judiciales, presentándolo por lo menos treinta días antes del hecho en sí. Además de que no hay manera de saber cuándo se va a cometer una demolición, hace años ya que los amparos son por cualquier causa, no tienen plazo y no necesitan ser el único recurso disponible para el que lo pide.
La impresión es que la letrada quería sacarse el tema de encima: no abre prueba y le arroja toda la responsabilidad a la municipalidad de Tigre, diciendo que no había faja de clausura de la obra, que faltó a su deber de contralor y vigilancia, y que la demolición fue hecha a metros del Palacio Municipal y justo enfrente de una dependencia del mismo ministerio que debe velar por estas cosas. Todo muy cierto –en la dependencia en cuestión, que se encarga de espacios verdes, evidentemente son ciegos y sordos, y no tienen teléfono para avisar–, pero no exime a la jueza de lo que termina siendo un pase para sacarse el caso de encima.
Los vecinos ya apelaron ante la cámara en lo contencioso, que tal vez tenga más cintura para tratar un tema novedoso. En la apelación se reiteran los argumentos históricos, el estado legislativo de la protección de la casa y la negativa incomprensible de la jueza Nasif a nombrar un perito independiente. Más prácticamente, los vecinos ya llamaron a asamblea y preparan una mateada de apoyo a la Casa Cobo para hoy. El gobierno de Massa no tomó ninguna medida todavía y la comisión creada para estudiar la protección de 45 edificios todavía ni siquiera se reunió.
Lo curioso es que Massa levantó en las elecciones el tema de limitar la especulación inmobiliaria y cumplió con su promesa de limitar las alturas de inmediato, por decreto, sin esperar siquiera que se reúna el concejo local. Pero en este tema patrimonial su gobierno sufre de una curiosa parálisis y falta de energía. Este negocio politizado no fue armado durante su novísima gestión y el tema patrimonial es una nueva bandera que espera liderazgo, o por lo menos un oído amigo. Mauricio Macri demostró con el tema del colegio de La Salle que ya lo entendió.
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CATALOGARAN LA SADE!!
ya inició el proceso para catalogar el edificio ubicado en Uruguay 1371.
Esta noticia cobra relevancia si se tiene en cuenta la disputa interna de la SADE, en su última asamblea, en la que trascendió que la Comisión directiva tendría intenciones de vender el edificio a una constructora.
Gran parte de los escritores se opone a la venta y distribuyeron volantes con la leyenda "Esta casa es nuestra; es de los escritores. No se vende." La escritora y editora de Carillón Ediciones, Nélida Pessagno, dijo: "Nuestro único objetivo es salvar la casa porque si desaparece, también desaparecerá la SADE. Para ello estamos dando pasos para obtener la catalogación del edificio.
Dentro de este marco de disputas, la noticia de hoy es que la catalogación ha comenzado y si bien no impide la venta del inmueble, lo protege de demolición.
El edificio es un bello exponente de cinco plantas construido a comienzos del siglo XX.
Allí funciona la SEDE CENTRAL NACIONAL, la Librería del Escritor Argentino, el restaurante y el Café Literario y las oficinas de la ¨Fundación Cultural S.A.D.
viernes 14 de diciembre de 2007
La Justicia detiene la demolición del teatro del Picadero
La Justicia detiene la demolición del teatro del Picadero
Es una medida cautelar a raíz de un amparo presentado por una ONG
Martes 11 de diciembre de 2007 | 11:12 (hace 4 horas 30 minutos)
(Télam).- La justicia porteña ordenó la suspensión de la demolición del teatro del Picadero, cercano a Corrientes y Callao, tras la defensa del edificio que data de 1926 que iniciaron vecinos, autores y actores.La medida cautelar fue dictada por el Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario 12 en respuesta al amparo presentado por la organización vecinal Basta de Demoler ante la inminente desaparición del teatro ubicado en el pasaje Enrique Santos Discépolo para transformarse en oficinas. "Se ordena al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que adopte las medidas necesarias para suspender o, en su caso, impedir las tareas de demolición del inmueble sito en Pasaje Enrique Santos Discépolo 1847", fija el fallo judicial. La posibilidad de que el edificio, de alto valor patrimonial, fuera demolido fue repudiada, además, por los vecinos, junto a actores, autores y dramaturgos el viernes último durante una protesta frente al lugar. Este edificio se inauguró como teatro del Picadero en 1980 en las instalaciones de una antigua fábrica de bujías, diseñado en 1926 por el arquitecto Benjamín Pedrotti. Por allí, en el marco del ciclo Teatro Abierto y en plena dictudura militar se exhibieron obras de Aída Bortnik, Tito Cossa, Griselda Gambaro, Carlos Gorostiza, Eduardo Pavlovsky y Osvaldo Dragún, entre otros dramaturgos. Sin embargo, el espacio cultural que había surgido como una muestra del teatro argentino, sufrió un atentado durante el gobierno de Roberto Viola con bombas incendiarias que destruyeron por completo la sala. "Un edificio de oficinas sería como una sentencia de muerte para el pasaje: allí debería promoverse la vida cultural nocturna a través de la rehabilitació
Primeros pedidos de catalogación
Patrimonio
Primeros pedidos
Ya comenzaron a llegar los pedidos de catalogación de los vecinos al gobierno porteño, con copia a la Legislatura. El arranque de una movilización que puede salvar muchos edificios.
Subnotas
Por
La casilla de este suplemento dedicada a recibir pedidos de catalogación –catalogar@pagina12.com.ar– estuvo muy activa. Los lectores sacaron sus cámaras o abrieron sus archivos y comenzaron a enviar fotos y direcciones, con comentarios inteligentes sobre el valor de los edificios que proponen catalogar y proteger. Algunos enviaron exactamente la información que se necesita para pedir la catalogación formal –foto, dirección exacta con los números de cada puerta, unas líneas sobre el valor del bien a proteger– mientras que otros enviaron la altura en
Pozos 33, la esquina grande de Jean Jaurès 422/426 y Marcelo T. de Alvear 1582
El lector Mauro Sbarbati se lució con sus impecables pedidos. Sbarbati no es arquitecto pero tiene buen ojo y envió una larga lista de edificios realmente valiosos a la Legislatura, a Cultura y a Planeamiento de
Una cosa inteligente de esta lista es que todos estos edificios están en particular situación de riesgo, tapiados, abandonados, en muy mal estado o ya rodeados de edificios altos, todos factores que le suben el valor a la tierra a costa de lo construido. Por ahí hay que empezar, por las taperas en riesgo, no sólo para salvarlas como edificio sino para enviar una clara señal ciudadana a los especuladores inmobiliarios. En este fin de año se rezonificaron varios barrios de la ciudad, bajando las alturas y matando las torres, y se sancionó una emergencia patrimonial en todo menos en nombre que incluye la ribera porteña y la lista de 2700 edificios representativos que la misma ciudad compiló. Todo esto ocurrió porque el tema urbano y patrimonial se politizó al fin, con vecinos organizados y exigiendo medidas concretas. Los legisladores porteños reaccionaron y pasaron las leyes que se les pedían.
Jean Jaurès 356/368, Lavalle 2688, Sáenz Peña 175 y Maipú y Paraguay.
Hay que seguir en ese camino exigiendo catalogaciones. La manera de hacerlo es sacando una foto y mandándola por mail con unas líneas explicando el valor del edificio y dando la dirección exacta de cada puerta del edificio, local incluido (un ejemplo es Lavalle 1526/28/30, para un PH que tenga dos puertas y un local). No hace falta, ni remotamente, ser arquitecto o entendido en esas cosas para contar por qué el edificio es valioso como para preservar. Es el gobierno porteño el que tiene que escribir un informe técnico, un relevamiento, y no los vecinos.
Ese mail sucinto, con foto y direcciones exactas se envía a: dgp_sc@buenosaires.gov.ar (
Chau a la calle Membrillar
M2, pagina12, ba, 8 dic 2007
Chau a
Final del formulario
Ya es oficial: la casona de
Membrillar aloja en su primera cuadra, a metros de Rivadavia, lo que queda de
El legislador inventó de inmediato el proyecto de descatalogar retrospectivamente el edificio, un pastiche legal que a alguien que comenzó su carrera en el primer gabinete –el “gobierno cursillista”– de Onganía le debe parecer de lo más natural. El bodrio era tal que Telerman lo vetó este año, pero De Estrada insistió. Como la cosa no era fácil, Bergoglio en persona comenzó a llamar a legisladores, una gaffe francamente sorprendente en alguien tan hábil en lo político como el cardenal.
Al final, por un terreno en Flores terminó pegado el jefe de
Un bar histórico puede desaparecer
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| ampaolo Gutierrez mandó la foto y explica: |
| "Todavía no hemos recibido respuesta. El edificio se encuentra en riesgo de desaparecer por un emprendimiento que desconocemos, pero que pensamos no integrar. Es lamentable que los barrios alejados del centro de la |
| ciudad tengan que resignarse a perder su historia, nuestra historia...y todo por el mal desempeño de los funcionarios que no hacen su trabajo." |
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jueves 15 de noviembre de 2007
MOVIDA EMERGENCIA BUENOS AIRES
En el marco una ciudad a merced de los vaivenes del mercado inmobiliario sin control, las demandas de los ciudadanos emergen exigiendo medidas eficaces de protección del patrimonio arquitectónico.
Emergencia Buenos Aires tiene como objeto lograr un marco legal eficiente para su conservación y preservación, que articule el interés público con los intereses económicos particulares.
El Grupo Basta de Demoler organiza una nueva acción en pos de la protección del patrimonio arquitectónico, el Domingo 18 de Noviembre a las 19:30 hrs. en Arenales y Montevideo sobre
Pieza fundamental por sus cualidades intrínsecas y urbanísticas, la demolición de Montevideo 1250 fue recientemente detenida mediante la acción de Basta de Demoler.
Leonello Zambon trabaja en estructuras audiovisuales a partir de la repetición, superposición y serialización de fragmentos de material-video, investigando la superposición de imagen-movimiento y arquitectura.
Sergio Schmidt estudió Artes Visuales en
Auspician
Difusión Juan Vacas 1551318875 · Soledad D´Agostino 1541680003 · Florencia Mallagray 1564616087 | bastadedemoler@yahoo.com.ar
RUIDAZO 2.0
Organizado por la Proto Comuna Caballito, la Asamblea de Pompeya, los Libres del Sur, la Red Verde Ciudadana, la Agrupación Gral. San Martín, Causa Popular y SOS Caballito norte, este jueves a las 19 hs. se realizará un acto en pasaje Portugal y Aranguren para pedir la implementación de políticas ambientales para mejorar la calidad de vida de los porteños. El evento está enmarcado en una serie de actividades que culminará el 20 de noviembre. “Por un planeamiento urbano con equidad y justicia social que limite los excesos del mercado y favorezca el crecimiento de las zonas menos desarrolladas. Por la implementación de políticas de planificación y ambientales de escala metropolitana. Por un Plan Urbano Ambiental realmente participativo. Por la aprobación, el 22 de noviembre, en la Legislatura de la Ciudad de la Ley de Emergencia Patrimonial. Y del proyecto para limitar la altura en sectores de Caballito. Por la sanción de una Ley de Estudio de Impacto Ambiental Estratégico. Por indemnización del Gobierno de la Ciudad a los vecinos víctimas de los constructores sin escrúpulos. En contra del negociado de la rezonificación del predio de la Rural de Palermo. En contra de la Ley de colegiación de los administradores. Por un revalúo del ABL casa por casa”, anuncian los organizadores en un comunicado enviado a adnciudad.com.
“Como parte de una singular protesta participarán los fantasmas de Caballito, que narrarán las vivencias del pasado de nuestro barrio. Se presentarán, entre otros, El fantasma de las fragancias (naranjo, jazmín, dama de noche y tantas otras) El fantasma de los juegos de niños (carreras de bicicletas, fulbo con remeras de arco, rin raje) Ellos que hace tiempo eran dueños de todo el barrio, hoy están refugiados sólo en los angostos 100 metros del pasaje Portugal, Que ya están destruyendo de manera irreparable. ¿Qué será de nuestros fantasmas? ¿Qué será de nosotros sin recuerdos?”, finalizan.
La serie de protestas concluirá el 20 de noviembre donde las organizaciones convocan a Acoyte y Rivadavia desde las 19 hs. y proponen a la ciudadanía realizar un ruidazo desde las 20 hs., por 10 minutos.
Asimismo, se difundirá un documento presentado por las organizaciones participantes.
FUENTE: www.adnciudad.com
viernes 19 de octubre de 2007
Declaran área de protección histórica a un sector de Coghlan
Declaran área de protección histórica a un sector de Coghlan
El cuerpo legislativo sancionó en forma definitiva una ley que declara Área de Protección Histórica al polígono comprendido entre las calles Tronador, Rivera -primera calle adoquinada, en 1907- y Washington, de este barrio porteño.
Coghlan es un barrio de reducida extensión en el cual predomina el estilo arquitectónico inglés, que aún conservan muchas de sus casas. En un principio era una gran extensión de campo, que contaba solamente con algunas quintas.
Posteriormente, se transformó en el lugar de vivienda de una gran cantidad de familias inglesas que le dieron su estilo y toque europeo.
En octubre de 1887 el presidente Juárez Celman le otorgó a Emilio Nouguier (esposo de Pepa Casares Martínez de Hoz) la concesión de un ramal ferroviario (a construir) entre la estación Belgrano y el pueblo Las Conchas (Tigre).
Para materializar la empresa, Emilio Nouguier conformó la “Compañía Nacional de Ferrocarriles Pobladores” que, como primera medida, compró tierras en los lugares donde se construirían las estaciones del nuevo ramal. En 1888 la Compañía adquiere 30 hectáreas en lo que por entonces era el barrio de Belgrano. En esos terrenos surgirá, años después, el barrio de Coghlan.
El primero de febrero de 1891 se inauguró la estación Coghlan. Ésta y el barrio deben su nombre a la memoria del ingeniero irlandés John Coghlan, nacido en el Condado Kerray, Irlanda del Sur en 1824 y fallecido en Inglaterra en 1890, quien durante treinta años (1857-1887) residió y trabajó en el país en diversos emprendimientos de obras públicas.
El ingeniero Coghlan fue el autor del primer servicio de tecnificación del agua en el país, cuyo proyecto y estudios sirvieron de base para que, a partir de 1870, otro ingeniero británico, J. B. Bateman, los ampliara y concretara.
http://www.periodicoelbarrio.com.ar/noticia_diaria.asp?nro=294
domingo 30 de septiembre de 2007
Una de cal, una de canto
Por Sergio Kiernan
El edificio de los Bemberg en Montevideo 1244/50, que fue salvado de la segura demolición por los vecinos reunidos en Basta de Demoler, sigue en el centro de una muy inédita movida política. Por un lado, la Cámara porteña acaba de rechazar la apelación del procurador porteño con un contundente, claro y unánime fallo que le explica un par de cosas al gobierno de cómo se deberían hacer las cosas. Por el otro, el inefable Mario Sabugo acaba finalmente de enviar su informe a la Legislatura afirmando que no va a inhibir el edificio, porque ya autorizaron la demolición. Resultó que el funcionario no es distraído: es cómplice.
Los vecinos de Basta de Demoler perdieron la patriada en Callao 924 –por puntos: salvaron las antigüedades del petit hotel– pero se están luciendo en la de Montevideo 1250. Su amparo para que el delicioso edificio no sea demolido y reemplazado por una fea torre de vidrios prosperó y acaba de ser confirmado con toda la fuerza por la Cámara porteña. Los jueces Balbín, Corti y Centanaro no sólo le hicieron caso al fallo de su fiscal sino que fueron taxativos en algo obvio: cuando se trata un proyecto de ley para catalogar un edificio, hay que inhibirlo. Siempre, siempre, siempre, porque si no van, lo demuelen y todo se torna abstracto. ¿Quién dijo que a los abogados no se les entiende nada?
El largo fallo de la Cámara se origina en la insólita apelación del procurador general porteño, que por alguna razón considera que el pueblo que representa sería lesado si no se demuele el petit hotel. Balbín, Corti y Centanaro, de forma unánime, rechazaron esta semana su apelación. El escrito cuenta que el amparo fue presentado por Santiago Pusso como “vecino” –y en nombre de los vecinos de Basta de Demoler– con argumentos claros y llanos como que “es un barrio tan castigado por (las demoliciones), siendo que otrora ostentaba orgulloso una gran cantidad de petit hoteles, que daban marco a una fisonomía arquitectónica y urbanística única en una ciudad latinoamericana y que de no ser preservada es irrecuperable”.
Esta semana aparecieron dos pintadas pidiendo que no demuelan la casa de Montevideo y que no construyan la torre de oficinas y cocheras, para peor de cristales, que planea la empresa IQ.Fotos: Rafael Yohai
La historia que resumen los jueces continúa con la presentación de los diputados porteños Teresa de Anchorena y Jorge Enríquez, que demuestran que la autorización de demolición fue emitida después de que le comunicaran a las dependencias del Ejecutivo porteño que corresponden que estaba en trámite un proyecto de ley para catalogar el edificio. El Ejecutivo se hizo el oso y autorizó nomás, lo que resulta o sospechoso o estúpido, y en todo caso es incorrecto.
En contra se presentó la dueña del edificio, IQ Plaza Vicente López, cuyo representante explicó que iban a demoler nomás con la venia del gobierno porteño, y que estaban lesados en sus intereses económicos, además de haber cesanteado o suspendido a sus obreros y haber tenido que suspender el remate de las piezas de la demolición. También se presentó el procurador general porteño, apelando antes que los empresarios lesados, presentando argumentos que bordean la ciencia ficción. Primeramente, dijo que no hay verosimilitud en el reclamo del amparo, porque todos los papeles de la autorización de demolición están en orden. Como quedó claro arriba, esa autorización se dio después de que se comunicara por nota que se estaba proyectando legislativamente catalogar el edificio. De esto, el procurador general no se da por enterado. Su segundo argumento es que no existe “peligro en la demora”, lo cual es abiertamente psicodélico: una demolición toma literalmente horas o días, con lo que la premura de frenarla es evidente. Tercero, el procurador protesta porque no hay contracaución, esto es, porque no se fija un castigo económico por haber frenado la demolición. ¿Alguien necesita una chicana más clara para decirles a los vecinos que se callen y no se metan en los negocios inmobiliarios?
El fallo
Los jueces explican que consideraron los deberes que fija la Constitución de nuestra ciudad-estado al gobierno, entre los que están fijarse políticas medioambientales y culturales, garantizando explícitamente la preservación y restauración del patrimonio urbanístico y arquitectónico. Lo mismo ocurre con el Código de Planeamiento Urbano, que ordena catalogar y remitir a la Legislatura en un plazo perentorio de diez días (que ni Ibarra ni Telerman cumplieron jamás de los jamases). Luego le recuerdan al procurador porteño varios casos en los que hubo verosimilitud, apuro y contracaución y vuelven a repetir que Anchorena y Enríquez le comunicaron al Ejecutivo que se trataba de una catalogación en la Legislatura. Y ahí escriben, con claridad de romanos: “La existencia de un proyecto de ley sobre catalogación debe aparejar la modificación preventiva del catálogo respectivo mientras dure el trámite, y ello comporta la improcedencia de otorgar permisos de obra o demolición hasta tanto se resuelva”.
¿Se entiende? Los doctos jueces no dicen que “debería” inhibirse la demolición sino que “debe”. Hay que hacerlo. Punto.
Por tanto, la Cámara encuentra “razonable” y “ajustado” el amparo, y lo confirma: “Resuelve no hacer lugar a la apelación y, en consecuencia, confirmar la decisión recurrida”.
Este estupendo fallo unánime es una piedra basal para la acción: todo edificio o APH en proyecto, tratamiento o en ese limbo al que los condena el cajoneo de Telerman debe ser respetado.
Vecinos en la calle
En un punto, el tema es simple. Respecto del patrimonio hay tres clases de políticos. La mayoría nunca escuchó hablar del tema y no lo tiene presente porque con él no se ganan votos ni se tienen papelones. Son gente que sabe que, por ejemplo, no se puede cerrar un hospital ni siquiera si realmente hiciera falta cerrarlo, porque el escándalo sería sideral. Saben también que con el patrimonio no ocurre lo mismo.
Una minoría de políticos defiende el patrimonio, lo aprecia y conoce, pero hace apenas lo que puede ante una mayoría indiferente y ante el tercer tipo de político, minoritario pero realmente peligroso. Estos son los que directa o indirectamente lucran con la destrucción de nuestro edificios mejores, vía “peajes” para autorizar o acelerar construcciones o simplemente como miembros de la industria, a la que van a volver al dejar la función pública y en la que quieren ser recibidos con los brazos abiertos. Estos lo hacen por dinero y los ejemplos en administraciones pasadas, presentes y hasta futuras son claros y evidentes.
El único modo de parar esto es, desgraciadamente, haciendo olas. Los vecinos de Caballito, Parque Chas, Agronomía y Recoleta lo han descubierto y se mueven con energía, habiendo salvado ya varios edificios a fuerza de manifestaciones y recursos de amparo. Los eventos que se cuentan en la nota principal sobre el edificio de Montevideo 1244/50 les suben el costo político a los coimeros y a los indiferentes por igual, lo que ayuda a cuidar el patrimonio.
Ahora son los vecinos de la calle Pujol al 1400, en Caballito, los que salen a protestar, esta vez porque se va a construir un edificio de diez pisos en esa cuadra tranquila de casas unifamiliares, otra de las novedades con que se encuentran los porteños con el código que trabajaron finamente De la Rúa, Ibarra y Telerman, cada uno en su momento y con sus partes, para que toda la ciudad sea negocio para las constructoras. El miércoles, los vecinos se reunieron en la esquina de Pujol y Tres Arroyos para realizar un cacerolazo de protesta por el edificio. Como se verá, ya está empezando a haber una cierta sofisticación en la protesta, pues no se trata de una brutal torre sino de un edificio de diez pisos.
No muy lejos, en Floresta, los vecinos están de luto porque cerró el viejo café que desde hace muchos años encantaba con el nombre de El Arbolito, en la esquina de Bahía Blanca y Avellaneda, justo enfrente de la plaza Vélez Sarsfield. El barcito de la foto, una encantadora y típica esquina, cerró para ser reemplazado por la consabida torrecita de barrio, alta porque está en una avenida, y tan fea y olvidable como toda la arquitectura comercial actual. Los vecinos están enojados porque se dirigieron a su CGP, el 7, y a la Dirección General de Patrimonio pidiendo que el edificio sea catalogado aunque sea en su fachada, y cuentan que “nada se ha hecho”. Los vecinos de Floresta ya saben con qué bueyes aran y se están comunicando para sacar fotos de la esquina y pedirles a los obreros de la demolición que les regalen algunas molduras, para llevarlas a la Junta Histórica del barrio y preservarlas. Una tristeza.
viernes 14 de septiembre de 2007
Cuestionan que sea legal llamar Palermo Queens a Villa Crespo
Cuestionan que sea legal llamar Palermo Queens a Villa Crespo
http://www.clarin.com/diario/2007/09/14/laciudad/h-04405.htm
La Defensoría del Pueblo de la Ciudad pidió ayer que se investigue si algunas inmobiliarias recurrieron a "prácticas engañosas" al comercializar propiedades en Villa Crespo, cambiándole el nombre al barrio por "Palermo Queens". Además, solicitó que, si corresponde, se apliquen sanciones a los infractores.
En su resolución, la Defensoría le pide a la Dirección General de Defensa y Protección al Consumidor porteña que "se investiguen estas prácticas engañosas y se apliquen las sanciones que correspondan a las empresas del rubro inmobiliario que usan el nombre de Palermo Queens para denominar a Villa Crespo".
El organismo actuó a raíz de la presentación realizada en julio por Hugo Tornese, presidente de la Junta de Estudios Históricos de Villa Crespo, que denunció que varias inmobiliarias publican al barrio como Palermo Queens.
Hace tres semanas se sumó otra queja presentada ante el Gobierno porteño por la Asociación Civil Principios Identidad Cultura Educación, que reaccionó ante un folleto de la inmobiliaria Shenk, que convocaba: "Juntos fundamos Palermo Viejo. Hoy Palermo Queens". El volante les anunciaba a los dueños de propiedades entre Córdoba, Lavalleja, Pringles, Corrientes, Thames y Uriarte que era "el momento más propicio" para vender o alquilar.
Los vecinos denunciaron que el cambio de nombre del barrio viola el artículo 42 de la Constitución Nacional, que garantiza el derecho de los consumidores a "información adecuada y veraz". También señalaron que se estaban vulnerando las leyes nacionales de lealtad comercial y de defensa del consumidor, que prohíben la propaganda que induzca confusión.
En su momento, desde la inmobiliaria Shenk se defendieron asegurando que su intención no era cambiar el nombre a Villa Crespo, sino llamar a ciertas manzanas con un nombre comercialmente más atractivo.
El perfil de Buenos Aires
http://www.lanacion.com.ar/opinion/nota.asp?nota_id=940584
Por Teresa de Anchorena
Para LA NACION
Invito al lector a recorrer una cuadra de la calle Alsina, la del 400, a pocos metros de la Plaza de Mayo. Allí verá, en la esquina de Defensa, los llamados "altos de Elorriaga", viviendas y comercios, donde se superponen restos de arquitectura colonial con reformas del siglo XIX; enfrente, la farmacia La Estrella, siempre en actividad; a mitad de cuadra, con la fachada agrietada, invadida por todo tipo de malezas, la casa que fue de María Josefa Ezcurra, cuñada de Juan Manuel de Rosas, frente al siempre concurrido y bien conservado café La Puerto Rico.
En esta diversidad me parece ver resumido algo del carácter de Buenos Aires. Durante mucho tiempo, la nuestra ha sido una ciudad hermosa y maltratada, en su arquitectura tanto como en sus árboles, castigados e invictos.
El patrimonio arquitectónico de una ciudad es un bien colectivo, un conjunto de referencias históricas y culturales que enriquecen la acción del ciudadano allí donde vive y trabaja. Ese patrimonio permite entender de dónde venimos tanto como adónde queremos ir, incluso en términos de renovación y de ruptura.
Es necesario, por lo tanto, repetir que el concepto de patrimonio y su salvaguarda no se limitan a los monumentos históricos. La calidad ambiental de un barrio de casas bajas como Parque Chas, sin pretensiones de lujo, es un bien tanto como puede serlo la efervescencia económica de la "ciudad nueva" de Puerto Madero.
La aceptación de edificios altos en la avenida Juan B. Justo, por ejemplo, no supone ignorar la movilización de los vecinos de Caballito para preservar la calidad ambiental de su barrio, amenazado por la construcción de torres. Lamentablemente, el Código de Planeamiento Urbano de 1977 autoriza imprudentemente las construcciones altas en casi todos los barrios.
El Estado debe escuchar a los vecinos y proteger el derecho de aquellos que han elegido vivir en una zona de la ciudad por sus características peculiares: de lo contrario, se afecta indirectamente el derecho a la propiedad de los que han optado, por ejemplo, por un barrio de arboledas y casas bajas, si en él empiezan a construirse torres y edificios en altura sin planificación alguna.
La ciudad de Buenos Aires posee un patrimonio arquitectónico de originalidad y diversidad extraordinarias, donde se fusionan las huellas de los múltiples aportes que dieron forma a la historia de la ciudad. Esa arquitectura es un valioso elemento simbólico de nuestra identidad como ciudad y un instrumento diferenciador en un mundo cada vez más uniforme y globalizado, que hace de Buenos Aires una ciudad irrepetible.
Obras de inspiración colonial, francesa, italiana o inglesa, conviven, dialogan en su espacio urbano con obras espontáneas como en ninguna otra ciudad del mundo.
Es este carácter único el que convierte a este patrimonio en recurso económico. El turismo ha pasado a ser en años recientes un factor importantísimo en la economía nacional, no sólo en la de la ciudad. El visitante extranjero es particularmente sensible al encanto de un Buenos Aires, cuyo carácter cosmopolita, lejos de diluir una personalidad propia, la pone de relieve.
Un informe reciente de la revista Travel& Leisure confirma los estudios realizados por la comuna porteña: la arquitectura es una de las motivaciones principales del turista que llega a la ciudad de Buenos Aires, segundo destino preferido por el turismo internacional.
El patrimonio arquitectónico construido es un capital de enorme valor, como lo expresaba la Carta Europea de Patrimonio Arquitectónico, suscripta hace 32 años, "su preservación, lejos de ser un lujo para la comunidad, es una fuente de economía".
Esa preservación permite valorizar oficios artesanales, hoy amenazados de extinción. Desde el punto de vista social, la restauración debe enmarcarse también en un plan que de respuesta a la necesidad de generar nuevos empleos, por medio de la creación de Escuelas Taller, que permitan capacitar como restauradores y dotar de mayor calificación a trabajadores de la construcción.
Preservar no supone atentar contra el derecho a la propiedad. En ese sentido, hemos presentado un proyecto de ley que establece la obligatoriedad de realizar una consulta previa antes de demoler o modificar fachadas de edificios construidos con anterioridad a 1942, fecha del primer catastro.
Mecanismos similares ya se han puesto en práctica en ciudades como La Plata, Rosario y Río de Janeiro y permiten saber al vecino qué inmuebles están protegidos, y en qué grado, y cuáles no. Esta norma serviría como herramienta para facilitar el diálogo entre el Estado, los propietarios y los vecinos, para acordar la preservación de partes de inmuebles o fachadas, conservando los elementos arquitectónicos principales y a la vez pudiendo realizar construcciones nuevas.
Por otra parte, es preciso que el gobierno de la ciudad de Buenos Aires agilice los mecanismos de compensación para aquellos propietarios que puedan ver depreciada su propiedad, muchos de los cuales están vigentes, pero no se utilizan, como las desgravaciones impositivas, que pueden significar un descuento del 100% de las tasas; la implementación de créditos blandos del Banco de la Ciudad para la realización de proyectos en edificios de valor patrimonial y la transferencia de la capacidad constructiva, que prevé aplicar en otra parcela -propia o de terceros- la diferencia entre la superficie que tiene el edificio catalogado y la superficie originalmente permitida en el distrito en que se emplaza el inmueble.
Es imprescindible hacer compatible el derecho individual a la propiedad con el derecho colectivo a la preservación del patrimonio cultural.
Compete al gobierno de la ciudad dar el ejemplo cuando encara la restauración de inmuebles patrimoniales, como en el caso del Teatro Colón.
Es necesario tomar todos los recaudos para preservar los elementos patrimoniales, optando siempre que sea posible por la restauración antes que por el reemplazo (cosa que hoy, lamentablemente, no ocurre, en la medida en que se ha privilegiado la confección de nuevos y costosísimos textiles en lugar de preservar aquellos que tienen impregnados cien años de música e historia, elemento central que contribuye decisivamente a la maravillosa acústica de la sala).
Es urgente pasar de una política de preservación del patrimonio declamativa y sentimental a otra activa y concreta, en la que se definan reglas claras de preservación, se instrumenten mecanismos operativos de compensación a aquellos que se vean afectados, y se planifique. Así podrán convivir las edificaciones antiguas con las contemporáneas, y estas últimas, antes que ir en detrimento de la arquitectura valiosa existente, representarán un aporte que se suma, para conformar el patrimonio arquitectónico de las generaciones venideras.
Ciudadanos, empresarios y Estado, todos debemos asumir, ya mismo, nuestras respectivas responsabilidades.
La autora es presidenta de la Comisión de Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico de la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires.
Crecer sin olvidarse del barrio
Crecer sin olvidarse del barrio
Por Angeles Castro
Una ciudad que no crece termina siendo inviable. Una ciudad que crece sin criterios mínimos de desarrollo sustentable y armonía, también. En Buenos Aires, la construcción de torres aumentó a un ritmo vertiginoso durante el último año en los barrios de Villa Urquiza, Coghlan, Núñez, Palermo, Villa Pueyrredón y Caballito. En algunos de ellos, las superficies con permiso de obras para viviendas suman este año el doble de las registradas en el mismo período de 2005.
Explican los inversores la explosión por la amplia demanda existente. Lo curioso es que históricamente la gente ha elegido radicarse en esos barrios porque conservaban un paisaje dominado por casas bajas, en el que los edificios habían logrado insertarse sin alterar el ambiente vecinal.
Si la construcción de torres mantiene la tendencia actual, dentro de diez años la fisonomía de aquellos barrios aparecerá tan cambiada que habrá arrasado con el carisma del que hoy se enorgullecen. ¿Habrá sido ése el resultado esperado de la amplia demanda existente?
* * *
Un ejemplo de cómo puede mutar el paisaje urbano: los vecinos de Villa Urquiza ven con inquietud cómo se extienden las tapias que prenuncian inminentes demoliciones en la manzana de Olazábal, Andonaegui, Blanco Encalada y Altolaguirre. Desde la ochava de Blanco Encalada y Andonaegui cubren cuatro casas contiguas sobre Andonaegui, incluida la del terreno que hace esquina. Sobre Blanco Encalada sobrevive una heroica propiedad, y le siguen otras dos casas ya tapiadas. Sobre Altolaguirre crece un edificio allí donde antes había una casita de estilo inglés.
Cuando todas hayan sido convertidas en modernos edificios, la manzana habrá perdido la casona colonial que albergó una residencia para mayores, la imponente casa gris que alegraban dos ovejeros alemanes y la casa estilo inglés en la que hubo un jardín maternal, entre otras. En su lugar habrá una seguidilla de torres sin mayor identidad que "la de la esquina" o "la de mitad de cuadra".
Sería absurdo plantear un freno a la construcción, una actividad que marca el crecimiento económico de un país golpeado por las crisis y que emplea a miles de personas. Una ciudad necesita crecer.
Sí cabe, en cambio, exigir racionalidad y armonía; las autoridades no deberían permitir que los operadores se "ensañaran" con una veintena de manzanas en un barrio de 300. Ni que concentraran sus emprendimientos en sólo 10 de los 49 barrios porteños.
Por eso, la discusión abierta en los ámbitos legislativo, académico e inmobiliario requiere que el sentido común acompañe la revisión de los códigos y las ecuaciones financieras. Porque, más que al colapso de los servicios, la construcción de torres conduce al fin del pintoresquismo que caracteriza el alma de los barrios. Con equilibrio, la ciudad podrá crecer sin perderlo.
acastro@lanacion.com.ar
Link permanente: http://www.lanacion.com.ar/860669
miércoles 12 de septiembre de 2007
CONSTRUCCIÓN INDISCRIMINADA
Las organizaciones vecinales de todo el país, que estamos siendo espectadores de a la sustitución de casas bajas por edificios altos, el cambio de perfil de sus barrios, la construcción indiscriminada (tanto del desarrollo inmobiliario como de obras públicas), sin un previo plan de desarrollo que articule esfuerzos conjuntos para llegar a destinos de interés común a todos los habitantes.
Es indudable que las decisiones referentes a cuestiones ambientales y de planificación urbanística son de tal magnitud e importancia que dejarán su impronta tanto en las generaciones presentes como futuras, prolongando sus efectos por décadas. Resultando de tal trascendencia que escapan a una decisión meramente técnica o de cualquier circunstancial mayoría política.
Por esta razón concluimos:
1. Que es necesidad prioritaria e indeclinable la utilización de las audiencias públicas, consultas populares o el método de participación ciudadana que la legislación de cada zona habilite, para legitimar cualquier resolución que quiera adoptarse en relación con el futuro urbanístico y ambiental de las zonas a implementarse, respetando de este modo la vocación de vida y características individuales de estas poblaciones.
2. Que también la ciudadanía debe tener una participación más allá del rol de sus representantes políticos en:
a. Análisis e información de servicios en su zona de residencia.
b. Aseguramiento de la correcta presentación de planos, programas, proyectos y el presupuesto que respalde cada desarrollo a efectuarse en las áreas en donde habitan.
c. La inclusión necesaria y obligatoria de un estudio de impacto ambiental previo a los permisos de emprendimientos inmobiliarios u obras públicas, en el cual también se debe asegurar la participación ciudadana (obtención de lo que se da en llamar licencia social).
d. La participación ciudadana en todas las áreas municipales relacionadas con el planeamiento urbano y medio ambiente.
e. La inversión con planificación y consulta a los vecinos.
En resumen, quienes integramos la RED VERDE CIUDADANA propendemos a tener un plan urbano ambiental que oriente el desarrollo de las ciudades, cuidando la calidad de vida de la población, resguardando los derechos ambientales y buscando que haya políticas de planeamiento participativo y gestión del ambiente urbano integradas a las políticas de preservación del patrimonio urbano y de desarrollo económico social.
SOS CABALLITO – VECINOS DEL PASAJE VOLTA –
VECINOS DE VILLA PUEYRREDON – BERNAL UNIDO –
QUILMES UNIDO – VECINOS EN DEFENSA DEL PARQUE WARNES
NEUQUINOS EN ACCION
RED VERDE CIUDADANA
http://www.verdeciudadana.blogspot.com/
redverdeciudadana@gmail.com
BUSCAN SALVAR UNA HISTORICA CASA DE SAN TELMO
Ante el intento de un negocio inmobiliario, por el cual presionan a los integrantes de la Escuela Integral de Arte para desalojar una construcción histórica, asociaciones barriales y organizaciones Afrodescendientes defienden el patrimonio histórico cultural de San Telmo. Quieren evitar la destrucción de la casona de Defensa 1460/4, que cuenta con una galería subterránea de 1820, rescatando el espacio como un símbolo de la memoria y la identidad del barrio.
En la casona de Defensa 1460/4 se encuentra uno de los lugares más antiguos de San Telmo. En el subsuelo hay una galería subterránea del siglo XIX en donde se observan construcciones que habrían sido habitaciones de esclavos.
En el primer piso funciona desde el año pasado una Escuela Integral de Arte Afro Latinoamericana, en la cual se dictan danzas clásicas, contemporáneas y folklóricas, talleres de teatro para niños y adultos, y distintos seminarios. El proyecto de distintos asociaciones de Afro descendientes, es que allí funcione una casa que recuerde el presente y la historia de los negros, que incluya en el lugar un museo, visitas guiadas sobre espacios vinculados a la historia de la negritud y se realicen múltiples actividades culturales.
En la ciudad de Buenos Aires, pese a que en el siglo XIX los negros constituyeron buena parte de la mitad de la población del país, no hay ninguna casa ni museo con apoyo oficial, que reconozca el aporte de los afrodescendientes a la cultura y a la identidad.
San Telmo, barrio del Casco Histórico en donde se asentó una gran cantidad de afrodescendientes, corre el riesgo de perder uno de los últimos espacios históricos vinculados a la negritud, ya que ante una oferta vinculada a un emprendimiento inmobiliario, Manuel Ibáñez, el dueño de la casona de Defensa 1460/4, busca desalojar a Freda Montaño, la Directora de la Escuela Integral de Arte.
Ante un pedido realizado a la Defensoría del Pueblo de la ciudad de Buenos Aires por el Comité de Afrodescendientes Proconservación del Edificio de Defensa 1460/4, conformado por las Organizaciones No Gubernamentales Fundación Africa Vive, Asociación Cultural Brasilera "A Turma Da Bahiana - La Barra de la Bahiana" y la Comunidad Caboverdeana, para preservar el patrimonio, el 14 de septiembre la Defensora del Pueblo Alicia Pierini resolvió solicitar a la Directora General de Casco Histórico de la Subsecretaría de Patrimonio Cultural, María Rosa Martínez; al Director General de Planeamiento Interpretativo de la Subsecretaría de Planeamiento, Ignacio Lopatín y a la Directora General de Patrimonio de la Secretaría de Cultura, María de las Nieves Arias; que informen acerca de la situación del inmueble y las acciones y medidas a adoptar a fin de su resguardo y conservación. También pidió al Centro de Arqueología Urbana, de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, que brinde un informe acerca del valor histórico y arquitectónico del edificio. Por otra parte, la Defensoría del Pueblo pide poner en conocimiento de la resolución a la Comisión de Cultura y Comunicación Social de la Legislatura de Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sin embargo, al 28 de septiembre, ninguna de estas áreas ha respondido en el plazo solicitado de 10 días hábiles.
Ante una solicitud de auspicio para la Escuela Integral de Arte "Freda Montaño" por sus actividades socio-culturales, artísticas, educativas e institucionales, el 22 de agosto el Coordinador Regional de Educación No Formal, Dardo Arturo Acosta, estimó que "de ser posible, el Gobierno de la Ciudad, no puede dejar de valorar y reconocer este esfuerzo particular que enriquece el patrimonio cultural de la Ciudad, desde el enclave justo: el barrio de San Telmo".
Lo cierto es que hasta el momento, la mayoría de los funcionarios han desoído los pedidos para salvar una casona en la cual actualmente se realizan actividades artísticas y culturales que forman parte de la identidad y la diversidad de San Telmo y la ciudad de Buenos Aires. Las peticiones durante el 2004 y el presente año para subsidios ante el Fondo de Cultura BA línea Patrimonio Cultural, no obtuvieron respuestas. Mientras el dueño de la casa dice haber recibido una oferta privada que equivale a $500 mil razones, en San Telmo corre riesgo de desaparecer uno de los últimos bastiones de su diversidad e identidad histórica. La preservación de un símbolo de la memoria y el patrimonio histórico cultural, están en manos de la voluntad política de funcionarios y legisladores, que pueden intervenir para evitar un nuevo negocio inmobiliario en el barrio, o mirar, -como tantas otras veces-, para otro lado.
Fuente: EDUARDO SCIRICA En San Telmo y sus alrededores y www.ensantelmo.com.ar
Tratamiento de las leyes de Preservación del Patrimonio Arquitectónico
vamos todos a la Legislatura!
a apoyar el tratamiento de las leyes de Preservación del Patrimonio Arquitectónico.
ES IMPORTANTE QUE LOS LEGISLADORES VEAN
EL INTERES VECINAL
Cámara de sesiones, entrada abierta, llevar DNI.
Cualquier duda, comunicarse con Laura o con Amira
Se presentan:
1) proyecto de Emergencia patrimonial de Fernando Caeiro: prohibición de demoler las casas antiguas hasta que se analice la cuestión de fondo.
2) proyecto de catalogación inmediata de edificios relevados por el Ministerio de Cultura -DGPat- (Jorge Enriquez)
3) Proyecto "del año 42" de Teresa Anchorena: protección cautelar para todos los edificios construidos antes del año 42 (modelo vigente en la ciudad de Rosario). Para demoler, una Comisión analiza el caso.
A nuestro juicio, éste último es el más completo, y resolvería la cuestión de fondo.
viernes 7 de septiembre de 2007
Proyecto para rezonificar dos zonas de Villa Pueyrredón
Proyecto para rezonificar
dos zonas de Villa Pueyrredón
Fundamentos del Proyecto
Los "Vecinos por los barrios de casas bajas", que nuclea a vecinos de Villa Pueyrredón y Villa Urquiza, presentaron un proyecto de ley para la rezonificación de dos zonas de Villa Pueyrredón.
El proyecto propone el cambio de distrito de zonificación actualmente vigente para la franja comprendida por la calles Griveo y Vallejos, entre Gavilán y Campana, excluyendo la Av. Mosconi. En esta zona se solicita cambiar la actual zonificación R2aII (residencial de densidad alta) a R2bII (residencial de densidad media-baja).
La otra zona propuesta es la que comprende la calle Artigas, entre Larsen y la Av. Mosconi; que de ser actualmente C3II (equipamiento central) pasaría a R2bII.
De esta manera las construcciones quedarían limitadas a una altura máxima de 9 metros, más un retiro hasta un plano límite de 12 metros.
Los "Vecinos por los barrios de casas bajas" argumentan en la fundamentación del proyecto presentado, entre otras muchas cosas, que: "En toda Villa Pueyrredón no existen zonas consolidadas con edificios de propiedad horizontal en altura, por lo cual su problemática edilicia es un típico caso de preservación del estilo paisajístico".
En cuanto al cambio de zonificación de la calle Artigas, que actualmente está calificado como zona central, en los fundamentos del proyecto se explica que esta zona tiene la particularidad de no poseer equipamiento administrativo, financiero e institucional, siendo su uso exclusivamente comercial y residencial con algunos edificios de altura.
En los últimos tiempos muchos de los locales para uso comercial se han derrumbado para ser destinados a la construcción de edificios de altura.
En cuanto al equipamiento institucional a escala barrial, explican los vecinos, este se encuentra ya establecido en la zona: clubes, sociedades de fomento, bibliotecas y escuelas; por otro lado, el equipamiento financiero se encuentra sobre las avenidas Mosconi, de los Constituyentes y San Martín. Quedando de esta manera satisfecha la demanda de estos servicios locales, amén de la cercanía del barrio con un distrito central de actividad intensa como los es Villa Urquiza. Por lo tanto es innecesaria la zonificación de Artigas como área central.
En estos momentos el proyecto está a la espera del informe técnico del Director de Interpretación Urbanística del Ejecutivo, informe necesario para que sea tratado en la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura.
Ver Fundamentos: http://www.elbarriopueyrredon.com.ar/ediciones_07/agosto/noticias_fundamentos.shtml
Fuente:http://www.elbarriopueyrredon.com.ar/ediciones_07/agosto/noticias_rezonificacion.shtml
jueves 6 de septiembre de 2007
El futuro arquitectónico de Floresta
El futuro arquitectónico de Floresta
http://www.la-floresta.com.ar/2007/setiembre/2.htm
02/09/2007 - En estos días en que se celebra el 150 aniversario del barrio y la historia es el tema que nos convoca, es imposible no tocar el tema del patrimonio histórico real de Floresta, compuesto en su mayor parte por las viejas casonas de principios del siglo XX desperdigadas en toda la zona.
Vale destacar que “La Floresta" es un barrio mas viejo que otros, por haber sido antes que barrio, una pueblada del siglo pasado cercana a lo que era entonces la vieja ciudad de Buenos Aires, a la que se llegaba por tren en la mítica “Porteña”, recientemente restaurada.
Hoy en toda la ciudad se debate el boom de la construcción para hacer torres y el crecimiento anárquico de Buenos Aires, sin ningún plan maestro estratégico que equilibre intereses diversos y muchas veces enfrentados.
Y Floresta es uno de los barrios que mas está sufriendo, a una velocidad increíble, una versión propia de este fenómeno.
Es el problema del crecimiento del Polo Textil que, teniendo como columna vertebral a la avenida Avellaneda, hoy ya ocupa un radio cercano al kilómetro cuadrado. La consecuencia inmediata de este boom comercial, es la demolición masiva de las características casonas de principios del siglo pasado que el polo textil está tirando abajo para hacer locales y talleres-locales.
Y buena parte de lo que hoy se tira abajo son esas últimas casonas hijas de una concepción de la arquitectura ya perdida, de estilo italiano o mixturadas en Art Nouveau o Art Decó, con herrajes artesanales imposibles de realizar hoy, al igual que sus enormes puertas llenas de arabescos y detalles.

Bogotá al 3600 - Marzo del 2007
El miércoles 5 de septiembre se hará una visita guiada al casco histórico del barrio. Desgraciadamente, habría que decir "a lo que queda de él" ya que lo histórico en Floresta es/era una zona mucho mas amplia que la plaza Vélez Sarsfield, la estación, la iglesia y la biblioteca. Y aún en este ínfimo radio, hay patrimonio histórico en peligro. Por ejemplo, como evitar que se demuela la casona en venta que está en frente de la plaza Vélez Sarsfield, en la intersección de Bogotá y Chivilcoy. O el viejo bodegón de Bahía Blanca y Avellaneda, lleno de molduras que contrastan con el aspecto cúbico de los modernos edificios linderos?

Bogotá al 3600 - Agosto del 2007
El polo textil ya llegó a la calle Joaquín V. Gonzalez. En esta calle, entre Avellaneda y Bogotá, ya se han demolido en solo un par de meses tres casas para hacer locales. Y las calles Bacacay y Bogotá, desde J. V. Gonzalez hacia el oeste, todavía están repletas de casonas antiguas en muy buen estado de conservación.
Todo esto a una cuadra de la plaza. ¿Vamos a esperar a que el polo textil se siga expandiendo hasta llegar a la avenida Segurola, como muchos aseguran que terminará siendo su límite geográfico al oeste?. ¿Es el futuro de Floresta ser un nuevo Once?!
Puede el futuro depararle a este viejo barrio residencial un destino de cubos lisos con cortina sin identidad ni valor estético alguno para el espacio público, sino solo para los interesados inmediatos?
El espacio público es el ámbito donde nos encontramos y llevamos a cabo buena parte de nuestras vidas. La belleza de las fachadas, como cualquier paisaje, hace a la armonía de un barrio y sus habitantes, aunque las casas solo sean de sus propietarios. Pero los frentes de las viviendas tienen impacto en la vida de todos.
Floresta todavía tiene partes hermosas y tranquilas, con cielos amplios, casonas y jardines, zonas privilegiadas en una ciudad cada vez mas esquizofrénica y estresada. Estas zonas, codiciadas por quienes ven en ellas solo lotes para demoler y construir locales y edificios, le dan a la comunidad algo difícil de medir en dinero, pero no en bienestar: una calidad de vida. Un barrio de ritmo “tranquilo”, que se deja caminar. No es poco.
I
NTERESEMONOS POR EL BARRIO - DISCUTAMOS QUE BARRIO QUEREMOS - PIDAMOS POR UNA LEY DE FACHADAS QUE OBLIGUE A CONSERVAR LAS QUE TENGAN VALOR - PIDAMOS POR UNA LEY QUE PROTEJA EL PATRIMONIO HISTÓRICO - PIDAMOS POR UNA LEY QUE RESGUARDE CIERTAS ZONAS DE LA CIUDAD QUE LLEVAN UN RITMO "BARRIAL", DONDE LA GENTE TODAVÍA SE CONOCE Y SE SALUDA EN LA CALLE.
Sebastián LinardiVecino de Floresta
La otra cara del boom inmobiliario
http://www.lanacion.com.ar/informaciongeneral/nota.asp?nota_id=940682
En lo que va del año desaparecieron 16 de estas construcciones de estilo en Recoleta; quejas de vecinos
Buenos Aires va camino de perder a uno de sus emblemas arquitectónicos. Los petits hôtels , un tipo de edificación francesa de principios del siglo pasado que se adaptó a la fisonomía de Buenos Aires, desaparecen de a dos por mes: en lo que va del año, ya se demolieron 16 sólo en Recoleta, donde son un signo característico.
La imparable marcha de las demoliciones, que muestra la cara más discutible del boom inmobiliario, preocupa a los vecinos que temen la pérdida de la identidad de Buenos Aires.
Ellos también, a través de la organización Basta de Demoler, fueron los que acumularon en un relevamiento provisional e incompleto los datos de los 16 petits hôtels hasta ahora demolidos. LA NACION recorrió las direcciones y constató, por medio de los vecinos, que se trataba de este tipo de construcciones y de que habían sido destruidas recientemente.
La demolición no es una maldición repentina, aseguran, sino que comenzó hace dos años, con la reactivación del sector inmobiliario. Según la agrupación de vecinos de Recoleta, los edificios demolidos ya superan los 25. La inmobiliaria Israstzoff realizó un relevamiento para un evento realizado en agosto pasado sobre las bondades del reciclaje de edificios antiguos. En ese momento, constataron que se habían demolido 12 petits hôtels, entre agosto de 2005 y ese mismo mes de 2006; es decir que la tasa de demoliciones se duplicó en lo que va del año
"Son construcciones lindas y representativas que forman el contexto único del barrio.
Con estas demoliciones estamos perdiendo la identidad de Buenos Aires y, sin esto, ¿qué nos queda?", se pregunta María del Carmen Arias Usandivaras, vecina del barrio que se sumó a Basta de Demoler cuando advirtió que cerca de su casa demolían edificios que ella consideraba lindísimos.
Relevamiento
La Comisión de Patrimonio de la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires está realizando un relevamiento de todos los petits hôtels en Recoleta y Retiro. Hasta ahora, localizaron 200 en buen estado y otros 100 con algunas modificaciones.
"Encontramos más de lo que imaginamos. Además de lindo, el petit hôtel es una tipología muy particular. Hay muchos en relativamente poco lugar, por lo que se está perdiendo mucho patrimonio", se lamenta Laura Weber, directora de la Comisión de Patrimonio que encabeza la diputada Teresa de Anchorena (ARI).
Según Basta de Demoler, hay por lo menos otros tres que están en proceso de desaparición en Montevideo 1244, Las Heras 1725 y Callao 924.
Para el situado en la calle Montevideo, frente a la plaza Vicente López, la empresa constructora tenía el permiso para demolerlo, pero un amparo judicial lo mantiene en pie.
El de la avenida Las Heras, entre Callao y Rodríguez Peña, podría correr la misma suerte: en los avisos clasificados se vende como terreno. "Antes se esmeraban y por lo menos decían «importante edificación»; ahora, ni eso. Con el boom de las torres saben que lo venden enseguida", se queja Juan Vacas, vecino de Recoleta que trabaja en un estudio de arquitectura.
El tercero está situado en Callao, entre Marcelo T. de Alvear y Paraguay, y su demolición ya comenzó. El miércoles 22 de agosto, los vecinos realizaron una parodia de velorio para despedirlo.
En ese acto, en el que los vecinos se vistieron de negro y unos músicos interpretaron la "Marcha fúnebre", Basta de Demoler pidió una ley de emergencia patrimonial. "Queremos que durante un año esté prohibido demoler para poder realizar un catálogo que proteja a todos los edificios de valor histórico", reclama Santiago Pusso, que está a la cabeza de la citada organización.
El diputado de la Legislatura porteña Fernando Caeiro (Coalición Cívica) presentó un proyecto de ley para hacer este reclamo efectivo. La norma suspendería las demoliciones -durante los 365 días posteriores a la sanción de la norma- de las edificaciones que contaran con planos registrados antes del 31 de diciembre de 1941.
Para Vacas, la situación es alarmante. "Esto es sólo un ejemplo de lo que pasa en la ciudad; así vamos a perder todo lo bueno de Buenos Aires", pronostica Vacas, que fue el encargado de realizar el relevamiento que reveló la demolición de esos 16 petits hôtels en lo que va de 2007.
En Peña 2811, una moderna edificación nace de los escombros de otra construcción de 1930. "No entiendo: con toda la tierra que hay en este país, siguen construyendo acá -sostuvo Jorge, un vecino de 76 años, mientras miraba con pena cómo un camión descargaba allí cemento a granel-.
¿Para qué toda esta destrucción?".
Por Agustín F. Cronenbold De la Redacción de LA NACION
miércoles 29 de agosto de 2007
"A nuestra sociedad no le interesó preservar el Patrimonio arquitectónico de Buenos Aires"
"A nuestra sociedad no le interesó preservar el Patrimonio arquitectónico de Buenos Aires"
ParqueChasWeb habló con quien desde hace 22 años dirige el Centro Arqueológico de Buenos Aires ubicado en la sede de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UBA. Actualmente, su equipo está buscando las huellas de la primera fundación de nuestra ciudad, liderada por Don Pedro de Mendoza.
Por Fernando Belvedere
fbelvedere@parquechasweb.com.ar
.- ¿Han intervenido en los barrios de conformación más reciente?
- Creo que hemos trabajado en casi todos los barrios. La ocupación de esas zonas es más antigua de lo que se cree, ya que existían chacras y quintas. Por lo tanto, tuvieron vida desde siempre, pero no existen registros escritos de aquellos habitantes.A fines de del siglo XIX se produjo la explosión poblacional y la ciudad se fue extendiendo hacia el norte de la ciudad.La zona de la Chacarita es my interesante porque sabemos que tuvo ocupación desde el siglo XVII y muy fuerte en el siglo XVIII.
Realmente valdría la pena trabajar allí pero el problema es que no podemos porque somos pocos y con escasos recursos.Pero el gran recambio inmobiliario en el Centro de la ciudad, nos obliga a dar prioridad a esa zona ya que somos la última generación que puede estudiar el casco histórico.
Es desesperante la situación, a este ritmo de destrucción, en cuatro años no queda nada.En cambio en los barrios van a poder intervenir los jóvenes estudiantes que vienen detrás nuestro.
Palermo Viejo es otro caso. Según los datos de la construcción con los que contamos, en cuatro o cinco años no quedan más casas bajas en ese barrio. Con lo cual, intervenimos con trabajos de arqueología ahora, o después, ya será muy tarde.- Si algún vecino que esté remodelando su casa, encuentra por azar algún objeto antiguo que le llame la atención, ¿qué puede hacer?
- Llamar por teléfono al Centro de Arqueología Urbana, y juntos vemos lo que hacemos.Lo mismo si los vecinos descubren que alguna casa con interés histórico está a punto de demolerse, se pueden comunicar con nosotros. -
¿Por qué a lo largo de su historia, Buenos Aires perdió gran parte de su patrimonio arquitectónico?
- Porque a la sociedad no le interesó demasiado. Hemos vivido de dictadura en dictadura durante cincuenta o sesenta años. Este tema importaba poco, porque todo lo relativo a la Identidad y la Memoria era contrario a una sociedad fachista, que, más que desarrollar la memoria, la borraba.Pero también hemos tenido una clase política más preocupada por los ingresos de dinero a las arcas del municipio, que por conservar el patrimonio.
Hoy, no es que nuestras autoridades no conozcan lo que es patrimonio, sino que no les interesa o no pueden porque lo fundamental es la recaudación; y se recauda cuando se autorizan obras nuevas, mientras que preservando no hay ingreso de dinero.
Lamentablemente esa es una mirada corta, porque los países capitalistas se han hecho preservando y no destruyendo su patrimonio arquitectónico.En otros lugares del mundo proteger valoriza la propiedad, aquí todo lo contrario.
En Inglaterra, por ejemplo; si una persona compra una casa y le modifica la fachada, sus vecinos le quitan el saludo y además se encargan de escracharlo. Por lo tanto, hay una conciencia social de conservación. No hace falta una ley, hay leyes que no están escritas y son más fuertes que las que lo están.
Otro ejemplo es Noruega: Allí, si vos pedís un permiso para realizar una obra en el Centro Histórico, ese permiso puede tardar de diez a quince años. Es así que esa persona se desalienta y no hace nada. Existe una acción de desmoralización desde el Estado.
Nota completa en: http://www.parquechasweb.com.ar/parquechas/notas/Reportaje_schavelzon.htm
CRONICA DE LA DESTRUCCION DE UN BARRIO
NACI Y/O ELEGÍ VIVIR EN UN BARRIO ARBOLADO, CON SOL, LUZ Y SIN OLOR A CLOACAS.
Como ejemplo, simplemente, un sector de nuestros barrios:Nueve manzanas, cincuenta y cuatro construcciones simultáneas Crónica fotográfica de la destrucción de un barrioEl presente trabajo refleja el relevo realizado en nueve manzanas, delimitadas por la calle Arévalo (vereda norte) y vereda sur de la calle Dorrego, entre las avenidas Santa Fe y Cnel. Niceto Vega (ver area coloreada del mapa), donde fotografiamos cincuenta y cuatro obras en construcción. El relevo comprende las obras en construcción hasta el 15 de julio, lamentablemente el número aumenta diariamente.
Las construcciones van de los mil metros cuadrados en los terrenos mas pequeños (ver Arévalo 1918, lote de 130 metros cuadrados, altura proyectada de 32 metros) en adelante. La falta del cartel de aviso de obra reglamentario en muchas de estas obras hace imposible el cálculo de los metros totales que se incorporan. No obstante, teniendo en cuenta que las obras van desde 1000 a 5000 mts. cuadrados, un promedio mínimo daría 1500 metros cuadrados por obra, lo cual multiplicado por las 54 obras relevadas, da como resultado que se estarían incorporando 81000 mts. cuadrados (1500 mts x 54 obras).
Si calculamos un promedio de 2000, este número seria 108000 metros cuadrados. Los nuevos permisos para construcción que se entregan a diario agravan los perjuicios ocasionados a los vecinos, ya sea por el alto nivel de ruido y de contaminación, la saturación de los servicios y la destrucción acelerada de la fisonomía del barrio. El barrio de Palermo Viejo o Hollywood, según la moderna denominación, se caracterizaba por ser un barrio bajo, con mayoría de edificaciones planteadas en uno o dos pisos, muchas de ellas de principios del siglo pasado. Hasta hace poco tiempo se destacaba por la tranquilidad de sus calles, que hoy se ven interrumpidas por el ruido y los trastornos ocasionados por las obras.
En las 9 manzanas entre las avenidas Santa Fe y Niceto Vega (marcadas en rojo en el plano) se desarrollan en este momento 54 nuevas contrucciones.
Hagal click en las fotos para ampliar: Arevalo 1450 Arevalo 1518 Arevalo 1544 Arevalo 1588 Arevalo 1660 Arevalo 1720 Arevalo 1770 Arevalo 1774 Arevalo 1918 Arevalo 1928 Arevalo 1984 Arevalo 2138 Arevalo 2216 Arevalo 2230 Arevalo 2280 Arevalo 2378 Arevalo y Nicaragua Arevalo y Paraguay Cabrera 6047 Cabrera 6063 Costa Rica 6006 Costa Rica 6025 Dorrego 1631 Dorrego 1657 Dorrego 1851 Dorrego 1869 Dorrego 1885 Dorrego 2117 Dorrego 2377 Dorrego y Nicaragua El Salvador 6052 Gorriti 6011 Gorriti 6040 Gorriti 6060 Guatemala 5954 Guatemala 5959 Guatemala 5963 Guatemala 5974 Guatemala 6074 Guatemala 6084 Guatemala 6094 Cabrera 6031 Cabrera 6047 Cabrera 66051 Cabrera 6052 Cabrera 6054 Cabrera 6060 Cabrera 5938 Soler 5980 Soler 6063 Soler 6069
COLEGIALES
PALERMO
CHACARITA
POR UN PROYECTO DE LEYQUE PROTEJA AL BARRIOMANTENIENDO SU FISONOMÍA, SU PAISAJE Y SU HISTORIA.
¡NO AL ABUSO!NO A LAS TORRESLOS DERECHOS URBANOS SON DERECHOS HUMANOS MAS SOL, MENOS RUIDOS, MEJORES SERVICIOS, AMBIENTE LIMPIO, MAS ESPACIOS VERDES
REUNIÓN DE VECINOS ESCUELA Nº 13- CONDE 225MIÉRCOLES 29/08 A LAS 19 HS.
COMISIÓN DE ACCIÓN VECINAL
medios y comunicación MYC asambleas autónomas
viernes 24 de agosto de 2007
Movilización para llorar la demolición de un edificio histórico

Ante la situación crítica del patrimonio en la que nos encontramos, resulta paradójica la iniciativa del Gobierno de presentar un sector de Buenos Aires a la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, mientras el mismo Gobierno permite la actual destrucción desenfrenada del “paisaje cultural” por el que públicamente manifiesta su preocupación.
Este marco de destrucción se da en medio de los preparativos para festejar el Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Patrimonio - Vecinos en la Calle
Por Sergio Kiernan
Los vecinos de Recoleta movilizados por las constantes demoliciones de edificios históricos de la ciudad acaban de tener una semana de lo más prolífica y útil. Como para demostrarle al gobierno porteño que sí es posible defender el patrimonio –si es que tuvieran ganas de hacerlo– pararon dos demoliciones por vía judicial. Y están lanzando un importante manifiesto para intentar frenar a futuro la desaparición de todo lo bello y valioso de una Buenos Aires sin ley y sin custodia. No es poco: es la primera vez que un grupo de ciudadanos particulares se moviliza exclusivamente para defender el patrimonio y lo hace con este nivel de conciencia e incisividad.
Ya quedó demostrado que el gobierno porteño no va a hacer nada para detener las demoliciones constantes. Mientras que al jefe nunca le importó el tema, la administración bajo su mando mantuvo siempre una esquizofrenia heredada de otros tiempos: una parte –Planeamiento– se ríe abiertamente de la idea misma de conservar algo más que un conjunto aquí o allá, como para los turistas, mientras que la otra parte –Cultura– se conforma con su rinconcito de San Telmo y no puede concebir la inmensa utopía de hacer... lo que hizo Rosario.
Entre modernistas y castrati, el patrimonio se hizo humo con la reactivación de la construcción, que mostró esta vez un salvajismo peculiar y una avidez que exhibe su naturaleza especulativa. Es que las torres no son vivienda, son capital aplicado hasta que aclare. El problema es la falta de una ley clara, simple y abarcativa que custodie el patrimonio, como la que tiene Rosario, la que decretó y va a tratar La Plata y las que tiene cualquier país más o menos civilizado de Europa. O, de paso, Sudáfrica, que posee una sorprendente cantidad de sectores y pueblos protegidos con un rigor con el que aquí, en la mucho más rica Argentina, sólo podemos soñar.
¿Por qué no hay una ley? Porque el tema no está en la agenda política, porque no le aporta un voto a nadie y, sobre todo, porque no le hace perder un voto a nadie. Si un político se mostrara así de indiferente a la salud, la educación o aunque sea al tránsito porteño, se vería en problemas. Pero aquí se puede hacer política sin hablar de torres o patrimonio y la única manera de cambiar eso es poniendo gente en el tema. Gente quiere decir votos, denuncias, dar explicaciones. Las leyes en sí ya están hechas: en la comisión de Patrimonio, por ejemplo, duerme una de su presidente, Teresa Anchorena, que simplemente revierte el sistema actual y hace que toda demolición de un edificio anterior a 1942 tenga que ser especialmente permitida por Cultura. No haría falta catalogar un edificio para protegerlo sino, por así decirlo, descatalogarlo para destruirlo.
Justamente, lo que están reuniendo los vecinos de Recoleta es gente, usando ideas claras y acciones alto perfil. En estos días lograron frenar dos verdaderos crímenes de lesa cultura logrando recursos de amparo ante la justicia porteña para que no sean destruidos dos edificios realmente notables de la ciudad.
Uno es la sede de la Defensoría del Pueblo de la Nación, en Montevideo 1250, una de las mejores fachadas francesas de Buenos Aires. El hotel de ville tiene la desgracia de ocupar un terreno muy grande en un lugar muy deseable, la plaza Vicente López, donde con el habitual suicidio porteño se pueden construir torres. Como sólo se puede hacer en un lugar que es el Congo de las antigüedades, el espléndido palacio se va a demoler, con sus tesoros arquitectónicos rematados para exportar, y se va a reemplazar por algo de hormigón de dudoso valor estético pero más rentable. Por supuesto, a nadie se le pasa por la cabeza reciclar este predio francamente único, preservando aunque más no sea su fachada.
Hoy hay un policía en la puerta, por orden judicial, y pegada una copia del amparo concedido al vecino de Recoleta Santiago Pusso, un idealista de estas cosas. El amparo cita la infinidad de leyes, decretos y reglamentos que valorizan, aunque no protegen, el patrimonio porteño y ordena al gobierno local informar sobre el status legal del edificio. Seguramente, esta magnífica pieza no está catalogada, no forma parte de APH alguna y a lo sumo está en alguna lista de edificios notables, que nunca fue debidamente procesada por Cultura y por tanto no tiene el menor peso, por algo Planeamiento concedió sin pestañear el permiso de demolición. Con suerte, el estupendo palacete durará un tiempo más y si alguien no hace algo para congelar el tema, desde el Gobierno o la Legislatura, será destruido.
El otro edificio invaluable que hay que apurarse a ver antes de que desaparezca está en la calle Paraguay, entre Montevideo y Paraná. Es una notable residencia francesa cerrada hace muchos años, que pertenecía a la comunidad judía. En 1992, el palacete –malamente remodelado en algunos ambientes– fue sede provisoria de lo que sobrevivió de la embajada de Israel luego del atentado. Más tarde o más temprano, salvo intervención oficial, será otro pozo para otra torre, ya que también cometió el pecado de ocupar un terreno grande.
Hartos de esto, los vecinos de Recoleta lanzaron un manifiesto dolido, que arranca así:
“Los ciudadanos de Buenos Aires asistimos azorados a un proceso de destrucción del patrimonio arquitectónico de la ciudad, viendo cómo se demuelen día a día invalorables testimonios de la arquitectura que conforman la identidad que caracteriza a los distintos barrios.”
“Nos encontramos ante un auge de la construcción casi sin precedentes, que en el marco normativo actual demuele construcciones de alto valor histórico y artístico para edificar encima en su lugar. Esta situación crítica se refleja tanto en la preocupación de los vecinos como en los resultados de estudios de expertos en patrimonio, incluyendo voces de arquitectos extranjeros que denuncian que las normas vigentes y los recursos del Estado para preservar el patrimonio arquitectónico y planificar un desarrollo sustentable de la ciudad se han tornado ineficaces e insuficientes en la situación actual.”
“De continuar esta tendencia de destrucción, se sufrirán efectos irremediables que alterarán negativamente la fisonomía de la ciudad, perjudicándose la sociedad en su conjunto, y la calidad de vida de los vecinos y de las generaciones futuras, que tienen el derecho constitucional de gozar del patrimonio arquitectónico y cultural heredado. Asimismo, se perderá un riquísimo potencial turístico nacional e internacional.”
“Es por ello –y porque estamos frente al cambio de administración de gobierno– que solicitamos se declare de manera inmediata la emergencia patrimonial por el término de un año, prohibiendo la demolición de toda construcción cuyo valor histórico, arquitectónico o artístico ameriten su preservación, estableciendo claramente las sanciones que podrían caberles a quienes infrinjan la normativa que determine dicha emergencia y determinando el organismo responsable de su ejecución y control.
”Solicitamos igualmente, que la Legislatura y el Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se comprometan para que durante el lapso fijado para la vigencia de la Emergencia Patrimonial se promuevan instancias de debate y se encuentre una solución consensuada que otorgue un marco legal efectivo para preservar zonas completas de la ciudad en el marco de una planificación y gestión sostenible.”
Como se ve, muy simple: congelar la situación, debatirla democráticamente, involucrar a los vecinos, escuchar a alguien más que a las empresas de construcción. El manifiesto será presentado esta semana en el “velorio” organizado por los vecinos al lindo petit hotel de Callao 924. El que quiera unirse puede mandar sus datos a bastadedemoler@yahoo.com.ar, diciendo simplemente que pongan su firma en la lista.
lunes 20 de agosto de 2007
SEPELIO A UN EDIFICIO HISTORICO
Ante la progresiva demolición de numerosos edificios antiguos que conforman la identidad y el patrimonio cultural de los distintos barrios de la ciudad, hacemos un dramático pedido de "Declaración de emergencia patrimonial" a la Legislatura y el Poder Ejecutivo de la Ciudad.
El Pedido será leído públicamente en un acto que se realizará frente a "La Mutual", edificio declarado de valor patrimonial por la Subsecretaría de Patrimonio Cultural, Ministerio de Cultura, y que está siendo demolido. Hablarán arquitectos especializados y vecinos comprometidos con el barrio.
Frente a “La Mutual”
SEPELIO A UN EDIFICIO HISTORICO
miércoles 22 de agosto a las 19 hs
Plaza Rodríguez Peña, Callao al 900
Lloraremos la pérdida de este edificio de valor patrimonial, y
reclamaremos a los legisladores y poder ejecutivo que se tomen medidas eficaces para preservar el patrimonio arquitectónico de Buenos Aires
Personalidades de la cultura comprometieron su asistencia.
Organiza: grupo basta-de-demoler
bastadedemoler@yahoo.com.ar
Adhieren al pedido: Nicolás G. Uriburu, Mtro. Antonio De Raco, Mónica Caen d´Anvers, César Masseti, Horacio Molina y siguen las firmas.
Apoyan:
Asociación Vecinal Recoleta, Fundación Ciudad, El Fantasma de Recoleta, Asociación para la Defensa del Patrimonio, Histórico Argentino, Junta Histórica de la Basílica del Pilar, ADACRE, SOS-Caballito, Vecinos Agrupados de Caballito, Asociación Vecinos de Plaza de cargas de Caballito, Movimiento Identidad Caballito, Vecinos de Plaza Italia, APEVU. El Portal del Barrio Parque Chas, Asociación Amigos del Lago Palermo. Asociación Amigos de la Estación Coghlan, Junta Barrial y de Estudios Históricos de Villa Crespo.
Links relacionados:
www.basta-de-demoler.blogspot.com/
www.fantasmaderecoleta.com.ar
http://www.telenocheblog.com.ar/
http://sospatrimoniobarrios.blogspot.com
http://soscaballito.blogspot.com/
http://www.parquechasweb.com.ar/
sábado 18 de agosto de 2007
Junta Histórica de Villa Crespo contra el cambio de denominación del barrio
Por favor agradecemos su publicación o difusión. Estamos a su disposición para lo que necesiten.
martes 14 de agosto de 2007
Villa Crespo y su historia
Pero más allá de las normativas hay un uso común que nos identifica como de tal barrio, tal zona, tal calle. A veces, los vecinos utilizamos términos que no son los "legales" pero que nos ubican, tal vez, en donde quisiéramos estar y no estamos. Yo, por ejemplo, viví muchos años en Parque Chas, pero como en aquel entonces era un barrio un poco desconocido, muchos vecinos decían que vivían en Villa Urquiza. Ahora, como Parque Chas se ha valorizado mucho, hay muchos más que dicen que viven, efectivamente, en Parque Chas.
El caso de Palermo es paradigmático pues quienes cambian su nombre, subdividiéndolo, no son precisamente sus vecinos. O son los comerciantes o los agentes inmobiliarios, que allí desarrollan una actividad lucrativa pero que no "duermen" ahí: no es su "casa", como es en general el barrio para cada vecino.
Esto se suma a que en Palermo (el barrio más extenso de la ciudad) muchos de los viejos vecinos han debido mudarse por no poder soportar los nuevos usos comerciales que son ruidosos, traen mucha gente, generan basura, etc. Con las remodelaciones efectuadas en un otrora homogéneo conjunto de edificaciones se ha perdido también un valioso patrimonio arquitectónico.
Lo más triste es que cuando surja un nuevo polo gastronómico-comercial, estos mismos emprendedores van a abandonar el barrio sin ningún tipo de responsabilidad, dejando tras de sí pérdidas irreparables a nuestra identidad.
Dra. Sonia Berjmanhttp://www.soniaberjman.com.ar/
lunes 13 de agosto de 2007
MANIFIESTO BUENOS AIRES EN EMERGENCIA PATRIMONIAL
Los ciudadanos de Buenos Aires asistimos azorados a un proceso de destrucción del patrimonio arquitectónico de la ciudad, viendo cómo se demuelen día a día invalorables testimonios de la arquitectura que conforman la identidad que caracteriza a los distintos barrios.
Nos encontramos ante un auge de la construcción casi sin precedentes, que en el marco normativo actual, demuele construcciones de alto valor histórico y artístico para edificar encima en su lugar. Esta situación crítica se refleja tanto en la preocupación de los vecinos, como en los resultados de estudios de expertos en patrimonio, incluyendo voces de arquitectos extranjeros, que denuncian que las normas vigentes y los recursos del Estado para preservar el patrimonio arquitectónico y planificar un desarrollo sustentable de la ciudad se han tornado ineficaces e insuficientes en la situación actual.
De continuar esta tendencia de destrucción, se sufrirán efectos irremediables que alterarán negativamente la fisonomía de la ciudad, perjudicándose la sociedad en su conjunto, y la calidad de vida de los vecinos y de las generaciones futuras, que tienen el derecho constitucional de gozar del patrimonio arquitectónico y cultural heredado. Asimismo, se perderá un riquísimo potencial turístico nacional e internacional.
Es por ello -y porque estamos frente al cambio de administración de gobierno- solicitamos se declare de manera inmediata la emergencia patrimonial por el término de un (1) año, prohibiendo la demolición de toda construcción cuyo valor histórico, arquitectónico o artístico ameriten su preservación, estableciendo claramente las sanciones que podrían caberles a quienes infrinjan la normativa que determine dicha emergencia y determinando el organismo responsable de su ejecución y control.
Solicitamos igualmente, que la Legislatura y el Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se comprometan para que, durante el lapso fijado para la vigencia de la “Emergencia Patrimonial”, se promuevan instancias de debate y se encuentre una solución consensuada que otorgue un marco legal efectivo para preservar zonas completas de la ciudad en el marco de una planificación y gestión sostenible,
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FUNDAMENTOS
Buenos Aires posee un rico y variado patrimonio arquitectónico. A pesar de las sistemáticas alteraciones, destrucciones y demoliciones autorizadas e ilegales, todavía es posible reconocer buena parte de la historia de sus barrios y su gente en los edificios, y en aquellos fragmentos de paisaje histórico que han logrado sobrevivir a la desidia y a la piqueta.
Del centro a los barrios y desde afuera hacia adentro el patrimonio arquitectónico de Buenos Aires presenta una variedad, calidad y cantidad de edificios de distintas épocas y tendencias que merecen ser reconocidos como hitos o conjuntos a ser preservados.
En Buenos Aires hay de todo: testimonios coloniales, retazos de la Gran Aldea, recuerdos del eufórico progreso aluvional, sectores de París pero en América, piezas de una modernidad periférica, gemas presuntuosas de la Reina del Plata, arrebatos de la capital de un imperio imaginario. Este panorama de la ciudad constituye un intento de capturar los estilos predominantes y algunas obras cumbres. Carente de un tejido histórico compacto y homogéneo, se trata -sin embargo- de una urbe rica en episodios arquitectónicos y paisajísticos de gran valor patrimonial, componentes esenciales de su carácter y bases fundamentales de su identidad.
Los cuatro siglos y medio transcurridos han forjado un apreciable conjunto de valores arquitectónicos y urbanos tangibles que forman parte de la identidad de la ciudad y que es necesario preservar este patrimonio tan valioso se está extinguiendo ya que los trabajos realizados por la administración local han sido hasta ahora parciales y poco efectivos, y no han logrado revertir el proceso de destrucción del patrimonio arquitectónico y urbano.
Ante la situación crítica del patrimonio en la que nos encontramos, resulta paradójica la iniciativa del Gobierno de presentar un sector de Buenos Aires a la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, mientras el mismo Gobierno permite la actual destrucción desenfrenada del “paisaje cultural” por el que públicamente manifiesta su preocupación.
También resulta contradictorio que los mismos administradores presentan al turismo como uno de los recursos económicos más importantes para Buenos Aires. Turismo que, como lo han revelado las encuestas, se siente atraído fundamentalmente por la arquitectura y el paisaje urbano de la ciudad, un paisaje que, como se dijo anteriormente, es único en el contexto de la región. Y al demoler estamos destruyendo el recurso que atrae a los visitantes.
Este marco de destrucción se da en medio de los preparativos para festejar el Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Tenemos hoy la oportunidad de conservar los testimonios valiosos para transmitirlo a las generaciones futuras, permitiendo que ellos lo usen y los disfruten tanto como nosotros hemos podido hacerlo. Es imprescindible que nuestra sociedad encuentre el modo de construir una ciudad sostenible y sin demoler los testimonios valiosos de su pasado. En patrimonio, lo que se demuele es para siempre.
Hoy, en el mundo, no hay dudas respecto a la necesidad de conservar los rasgos del pasado y del rol que tiene la arquitectura en la transmisión de la historia y en la conformación de la identidad de una ciudad. Las ciudades más importantes del mundo y muchas otras de menor escala, están protegidas, como también lo están muchos poblados históricos. Los valores sociales, culturales, históricos, artísticos, económicos y simbólicos de esos bienes ya no está en discusión. Esos valores están siendo reconocidos por muchos vecinos de la ciudad.
La ciudad de Buenos Aires, que se perfila como un polo cultural en Sudamérica, debe contar con una normativa ejemplar en la región, que promueva la preservación de las áreas que conforman su identidad arquitectónica, y le permita proyectarse hacia el futuro como una urbe que valora y respeta su historia y su cultura.
DEMOLICION en Montevideo 1250
MANIFESTACION: por favor, hacé cadena telefónica para ir a manifestarnos el miércoles a las 14:00 hs frente al edificio.
SEPELIO: por favor, hacé cadena telefónica para convocar al Sepelio, el miércoles 22 a las 19:30 hs.Saludos,Santiago Pusso
La casa de la calle Montevideo, es del estudio Acevedo, Becú y Moreno.
Ellos son autores de muchas obras remarcables de nuestro patrimonio, como las Tribunas del Hipódromo de San Isidro, la Residencia Acevedo –Embajada de Arabia Saudita-, la Residencia Larvière –Consulado de España en Barrio Parque-, San Martin de Tours, varios edificios de Renta y algunas residencias en Mar del Plata.
Esta casa era para la familia de uno de ellos, elarquitecto Alejandro Becú. Esta obra es una pieza importante de arquitectura, no solo por sus cualidades urbanísticas en relación a la Plaza, sino que además,funcionalmente es un ejemplo de arquitectura detransición.
Como en el caso del Palacio Duhau, esta gran casa en realidad consiste de tres residencias por piso, pero con un grado de interconectividad entre las unidades funcionales que la sitúan a caballo entre los grandes Palacios o Residencias porteñas y los “pisos” contemporáneos.
viernes 10 de agosto de 2007
permuta nombre de barrio de Villa Crespo a Palermo Queens
miércoles 8 de agosto de 2007
BASTA DE DEMOLICIONES INDISCRIMINADAS
Pedirán que se declare la emergencia patrimonial de la Ciudad de Buenos Aires por el término de un año
Distintas Organizaciones barriales sensibles con este tema, lo solicitarán a los Legisladores porteños ante la necesidad de conservar los rasgos del pasado y del rol que tiene la arquitectura en la transmisión de la historia de una ciudad.El texto declaración expresa que Buenos Aires poseyó un rico y variado patrimonio arquitectónico. A pesar de las sistemáticas alteraciones y destrucciones generadas, unas por pésimas intervenciones, y las otras por la gran cantidad de demoliciones que se han autorizado; todavía es posible reconocer buena parte de la historia de sus barrios y su gente en los edificios, y en aquellos fragmentos de paisaje histórico que han logrado sobrevivir a la desidia y a la piqueta.Existen rasgos de la Ciudad de Buenos Aires que son los que se están extinguiendo ya que hasta el momento muy poco se ha hecho para revertir el proceso de destrucción del patrimonio arquitectónico y urbano, a pesar de los múltiples reclamos de los vecinos.
Los intentos realizados por el Gobierno porteño han sido hasta ahora parciales y poco efectivos. Resulta contradictorio cuando se trata de los mismos administradores que presentan al turismo como uno de los recursos económicos más importantes para Buenos Aires. Turismo que, como lo han revelado las encuestas, se siente atraído fundamentalmente por la arquitectura y el paisaje urbano de la ciudad, un paisaje que, como se dijo anteriormente, es único en el contexto de la región. Y al demoler estamos destruyendo el recurso que atrae a los visitantes.
Se enfatiza que en la actualidad mundial, no hay dudas respecto a la necesidad de conservar los rasgos del pasado y del rol que tiene la arquitectura en la transmisión de la historia de una ciudad. Las ciudades más importantes del mundo y muchas otras de menor escala, están protegidas, como también lo están muchos poblados históricos. Los valores sociales, culturales, históricos, artísticos, económicos y simbólicos de esos bienes ya no está en discusión. Esos valores están siendo reconocidos por muchos vecinos de la ciudad:
"Somos estos mismos vecinos los que asistimos azorados al proceso de destrucción, viendo como se avasalla nuestro derecho ciudadano a la defensa del patrimonio, reivindicado tanto en la Constitución de la Ciudad, como en la de la Nación".
Por todo ello y ante el inmininte cambio de administración de gobierno- se solicita que "se declare en un plazo perentorio la emergencia patrimonial por el término de un (1) año. Impidiendo la demolición de cualquier construcción cuya antigüedad supere los cincuenta (50) años, se podrá disponer del tiempo suficiente para debatir y encontrar una solución acordada a este problema en el marco de la planificación sostenible de la ciudad, estableciendo claramente las sanciones que podrían caberles a quienes infrinjan la normativa que determine dicha emergencia y el organismo responsable de su ejecución y control".
Buenos Aires - Patrimonio Mundial de la HumanidadEl Gobierno de la Ciudad presentó este proyecto de declaración ante la UNESCO; de una parte de la ciudad, la costera, por sus objetos culturales y los pocos conjuntos que aún se conservan con cierta integridad y homogeneidad. La candidatura de Buenos Aires en la categoría Paisaje Cultural, se ha basado en el valor de lo natural, lo cultural y lo construido, aspecto donde se destaca tanto a la arquitectura, como al paisaje urbano generado como suma de aquella y de los espacios que vinculan, conectan y soportan a los edificios.Los valores propios de la ciudad como testimonio de su evolución histórica y como resultado de la confluencia de las múltiples cosmovisiones de los ciudadanos que la vivieron y la conformaron, han sido reconocidas en dicha presentación cuando se habla de Buenos Aires como "expresión de la cultura y el progreso…reconocida universalmente por la singularidad de la conectividad entre la concreción física de la ciudad, el paisaje natural sobre el que se asienta y la modalidad peculiar de sus actividades culturales". Singularidad expresada por su "imagen europea, configurada por la llegada de los inmigrantes y sus modos de vida, características que fueron conformando, a lo largo de la historia, rasgos únicos entre sus pares del continente"Es en este marco de destrucción se están organizando los preparativos para festejar el Bicentenario de la Revolución de Mayo. La Buenos Aires de fines del S XIX y comienzos de XX se construyó demoliendo la ciudad colonial. Hoy se está ante la oportunidad de conservar los testimonios valiosos del último siglo para transmitirlo a las generaciones futuras.El documento de solicitud de Declaración de la Emergencia Patrimonial finaliza diciendo que, "es imprescindible que nuestra sociedad encuentre el modo de construir una ciudad sostenible y sin demoler los testimonios valiosos del pasado. Buenos Aires, además de tener un problema de infraestructura tiene un problema patrimonial. Pero la diferencia es que la infraestructura puede renovarse y es factible ampliar la capacidad de los servicios. En patrimonio, en cambio, lo que se demuele es para siempre".
bastadedemoler@gruposyahoo.com.ar
TorresNO@gruposyahoo.com.ar
Patrimonio Arquitectonico [patrimonioarquitectonico@domeus.es]
http://soscaballito.blogspot.com/
http://www.parquechasweb.com.ar/
http://sospatrimoniobarrios.blogspot.com/
Fuente:http://www.parquechasweb.com.ar/parquechas/notas/Nota_emergenciapatrimonial060807.htm
jueves 2 de agosto de 2007
Video Telenoche
Una pregunta: tenés fotos de casas importantes por su valor que hayan tirado últimamente en tu barrio? y la foto actual, osea de la torre?estamos armando una carpeta para visitar a distintos diputados, presentando lo que está pasando en los distintos barrios. la idea es que por distintas zonas se compare lo que había y lo que hay. La semana que viene visitaremos a uno del PRO , Santilli, y hay posibilidades de Juan Olmos del PJ. Pero queremos ir con la carpeta que incluya a varios barrios. Mandame, si tenés, lo antes posible. Gracias!Santiago PussoTel: 4821-4207
lunes 30 de julio de 2007
Un Estrada que insiste en demoler

Por Sergio Kiernan
Pues la historia no terminó: De Estrada deja su mandato en octubre, rumbo tal vez a cargos más exaltados, y quiere terminar su período de legislador –dador de leyes– rompiendo una. Parece que este jueves vuelve a la carga para revertir el veto de un jefe de Gobierno también de salida, darle el gusto a la iglesia y dejarnos con el sistema legal de protección al patrimonio quebrado. Y todo en el momento más álgido de la campaña electoral porteña.
La casa de Membrillar tiene una larga historia y es de las muy pocas construcciones del siglo diecinueve que quedan en lo que fue una ciudad, pasó a hermoso barrio bien construido, pero terminó casi completamente demolido y sobresaturado. En 2003, la casa fue demolida un sábado a la noche, como dicen justamente en Flores, de araca, y no desapareció porque los vecinos saltaron, denunciaron, protestaron, hasta llamaron al defensor del Pueblo. Se abrió una causa legal, que languidece mientras pasan los años, y entonces comenzaron las operaciones políticas.
Las razones que exhibe la parroquia, abundante y emotivamente enumeradas en una tensa audiencia pública en la Legislatura, para explicar por qué necesita el dinero, son inobjetables. Flores es un barrio con muchas necesidades sociales y su parroquia hace un trabajo más que activo en esta área. Pero ni siquiera esto exime a la iglesia de cumplir una ley tan clara y tan básica, cosa que sus defensores saben y que defienden, débilmente, con argumentos formales –que el correo, que la firma, que la comunicación– y airadamente acusando a los preservacionistas de ser anticatólicos. Membrillar es un bien protegido de manera clara y simple. No se puede demoler y si se demuele la pena es un FOT muy bajo, o sea un permiso para construir menos de lo que había en el lugar. Con lo que el terreno pasa a valer nada.
De Estrada, jefe de los legisladores, sabe esto, pero su actitud ya muestra rasgos de una rigidez difícil de entender. Hasta se le propuso, desde la Comisión de Patrimonio de su propia Legislatura, que se permita construir un edificio pero preservando la fachada original como parte de la nueva, recurso usado con éxito en varios edificios porteños. De Estrada se niega siquiera a considerar la opción.
Tal vez sea lo que se llama una actitud proactiva, o ganas de quedar muy bien con alguien. O tal vez sea simplemente una indiferencia completa hacia el tema patrimonial, a la historia. En ese caso habría que señalarle qué impresión crea que una figura prominente en un partido que aspira a conducir la ciudad dedique tanta energía a lograr excepciones para sus amigos.
Réquiem: sepelio a un edificio histórico
Es importante que nuestra indignación como vecinos que vemos cómo día a día cae un edificio típico de Buenos Aires llegue a los responsables de este crimen arquitectónico: el Gobierno de la Ciudad, y la Legislatura de la ciudad.
Réquiem y sepelio:
En una fecha a determinar (será un viernes a mediados de agosto) los vecinos nos juntaremos por la tarde-noche a "llorar" la muerte de la ex Mutual. Habrá música fúnebre, personajes destacados del barrio y arquitectos que expondrán sobre el problema de la desaparición del patrimonio arquitectónico.
Se leerán adhesiones a este reclamo que nos llegan de personas e instituciones locales e internacionales.
Se pedirá públicamente un "decreto de emergencia del patrimonio arquitectónico", que redactaremos en breve y haremos firmar. Luego haremos una
"procesión" a los edificios de Callao 1250 y Las Heras y R. Peña, edificios próximos a morir si nosotros no actuamos..
Para organizar el "Requiem y Sepelio" necesitamos tu ayuda: te recuerdo que somos vecinos comunes sin ninguna infraestructura, y para esto es imprescindible la colaboración de todos los que puedan aportar algo.
Necesitamos:
-contactos con artistas, escritores, personajes destacados del barrio e interesarlos en participar de este repudio vecinal.
-presencia de arquitectos, organizaciones relacionadas con el patrimonio, vecinos, etc.
-voluntarios para difusión: hablar con gente, contactos con periodistas, etc., comunicar el dolor de los vecinos y difundir lo que haremos.
-adhesiones personales o vía mail de personas, instituciones vinculadas con la arquitectura, la ciudad y el patrimonio. Haremos una carta de "adhesión" al reclamo.
-equipo de sonido: un micrófono, amplificador y parlante
-grupo electrógeno
-pequeño estrado elevado para los que van a hablar (vecinos podrán participar hablando 1 minuto)
-grupo de música "ad honorem" que adhiera a la causa: podrán tocar en total unos 15' de a intervalos una música adecuada.
Es importante recordar que esta reunión vecinal no tiene carácter partidista: es un reclamo a los responsables: Gobierno y Legislatura.
Esperamos tu respuesta via mail o tu presencia en las reuniones organizativas. Participá! No te quedes mirando cómo destruyen hoy y para siempre el patrimonio de la ciudad.
Saludos,
Santiago Pusso
Tel: 4821-4207
Reuniones: viernes a las 18:30 en el Coffe Store de de Las Heras y Callao
SUMATE a bastadedemoler@gruposyahoo.com.ar,
SON MÁS DE 100 CONTACTOS Y YA NO PODEMOS ENVIAR TANTA CANTIDAD DE MAILS POR RESTRICCION DE YAHOO (evitar el spam)
Callao 924 - Una solución que no fue ideal
Por Sergio Kiernan
El petit hotel de Callao 924 será demolido y reemplazado por una torre de oficinas de muchos, muchos más pisos. Pero no todo está perdido: con fina inteligencia, su dueño hizo una propuesta generosa el viernes pasado, en la audiencia de conciliación obligatoria que tuvo con los vecinos que protestaban y con los legisladores porteños Teresa de Anchorena y Facundo di Filippo. Ese día, el empresario explicó que preservar el petit hotel le resultaba económicamente suicida pero que estaba dispuesto a no vender las muy finas antigüedades que ornan sus interiores. De hecho, propuso recrear los dos salones más elegantes y decorados de la casona en ambientes de las mismas medidas y proporciones en la planta baja de la torre a construir. Estos salones tendrán las boisseries, parquets, chimeneas y aperturas que instaló Luis Martín en el original, más los espectaculares vitrales que ahora ornamentan palieres. Y un tercer ambiente reunirá elementos de primera agua rescatados de otros lugares de la casa. Las tres habitaciones estarán disponibles tanto para los futuros inquilinos comerciales de la torre como para grupos sociales y patrimoniales del barrio.
La solución no es la ideal, ciertamente, pero dado que el gobierno porteño no movió un dedo para cumplir la Ley de Patrimonio votada en 2003 y reglamentada a regañadientes en 2006, que hubiera salvado el edificio, hay que aceptarla con alegría. Y reconocerle el espíritu cívico y la visión empresaria a los propietarios del edificio, que cancelaron la venta de las antigüedades estructurales del petit hotel y van a crear tres salones seguramente notables y mucho mejores que cualquier cosa creable hoy en día.
Callao 924 fue por muchos años la sede de una mutual, con su planta baja tontamente remodelada con ese criterio que privilegia lo nuevo sobre lo bueno. La casona es un elegante ejemplo de una tipología tan común en otros tiempos, el petit hotel de ville, que ya está al borde de la extinción entre nosotros. La cuadra de Callao al 900 estaba entera hasta hace pocos años, cuando perdió dos casas, reemplazadas por torres. El 924 será el tercer caso.
Cuando se alzaron las mamparas de demolición, aparecieron los vecinos movilizados de Recoleta, ya irritados por tanta piqueta que destruye edificios notables para reemplazarlos por arquitecturas ramplonas, de mero valor comercial y bastante falopas en cuanto a materiales. Como ningún jefe de Gobierno jamás se interesó en detener la destrucción del patrimonio porteño –ni el presidencial Fernando de la Rúa, ni el progresista Aníbal Ibarra, ni el cultísimo Jorge Telerman– este tipo de edificios no tiene ninguna protección. Los vecinos armaron un respetuoso piquete en la puerta, llamaron a los medios y presentaron un amparo contra la constructora ante la Justicia federal.
A la vez, la presidenta de la Comisión de Patrimonio de la Legislatura, Teresa de Anchorena, y el legislador Facundo di Filippo presentaron otro ante la Justicia porteña. Hace dos semanas, la jueza Elena Liberatori congeló con elogiable velocidad la demolición hasta resolver el tema, entendiendo que no había tiempo de estudiar el caso porque el edificio simplemente ya no estaría allí. El viernes de la semana pasada, la jueza presidió una reunión entre la constructora, los legisladores y los vecinos, representados por Laura Navarro y Santiago Pusso. Los propietarios se aparecieron con una propuesta por escrito diciendo que sabían de los valores patrimoniales del edificio y por eso proponían crear “espacios de acceso público” para que sean disfrutables y puedan ser “utilizados por instituciones vecinales, culturales y ligadas al patrimonio arquitectónico”.
Fue una idea feliz que le da un toque único a lo que sería un edificio más de oficinas, un uso rentable de elementos patrimoniales y un compromiso que fue aceptado. La diputada Anchorena explicó que “no es la solución más adecuada, pero se llegó a esta situación luego de una medida judicial extrema, frente a la autorización de demolición total otorgada por el Ejecutivo porteño”. El acuerdo, explicó la diputada, “demostró que es posible compatibilizar el derecho de propiedad del titular con el derecho colectivo a la preservación”.
Di Filippo y Anchorena lograron que su amparo fuera aceptado porque Callao 924 figura en una lista de “edificios representativos” de la Subsecretaría de Patrimonio Cultural porteña. Figurar en esta lista no le garantiza protección a los 2707 edificios que la conforman, ya que el Ministerio de Cultura porteña nunca cumplió la ley 1227, que la obligaba a crear un catálogo de bienes culturales a proteger. Es rarísimo: Cultura siempre se quejó de que no podía proteger el patrimonio porque no tenía poder sobre él, pero cuando la ley se lo otorgó no movió un dedo para ejercerlo. Las demoliciones siguieron en mano de Planeamiento, donde se ríen abiertamente de la idea de preservar 2700 edificios.
Si este gobierno porteño hubiera hecho la lista a tiempo, la empresa constructora hubiera sabido antes de comprar que Callao 924 no se podía demoler y nada de esto hubiera ocurrido. Perdimos otro edificio irreemplazable, gracias a que la ministra de Cultura no encontró tiempo o ganas de hacer una lista. Sólo una lista: no tenía que ir a la Legislatura, ni negociar qué proteger con enemigos internos o externos, ni convencer a ningún funcionario superior. Dependía de ella, pero no lo hizo.
Fuente:http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/m2/10-1251-2007-07-21.html
Una pausa a la piqueta
Por Sergio Kiernan
El edificio de Callao 924 creado en tiempos más elegantes por Luis Martín todavía existe, aunque su vida pende de menos que un hilo: sólo lo protege un doble amparo presentado por vecinos preocupados y por dos legisladores porteños amigos del patrimonio. Este petit hotel de suprema elegancia e incalculable valor estético va a desaparecer por la indiferencia total al tema de dos gobiernos porteños consecutivos, que pasaron leyes, hicieron códigos y emitieron declaraciones, para luego cajonearlas a que junten polvo. Legalmente, lo único que protege la estructura de Callao 924 es que figura en una lista de “edificios representativos”, lo que no alcanza. El gobierno porteño jamás creó las instancias concretas para que los catálogos de objetos culturales, artísticos y patrimoniales se unificaran y completaran. Y eso era indispensable para que fueran protegidos. Si se suma el casi desprecio de la autoridad de Planeamiento hacia todo lo que no sea a estrenar y la anomia impotente de Cultura, es un milagro que quede algo.
Callao 924 es un ejemplar muy representativo de ese edificio antes común y hoy cada vez más raro en Buenos Aires, el del petit hotel de ville. Era el estilo preferido de la alta clase media de principios de siglo, un peldaño abajo del gran palacio y con lujos de primer orden. En este caso, se destacan vitrales de rara elegancia, una chimenea de mármol policromo, una entrada flanqueada de pilastras que da acceso a una gran escalinata de mármoles blancos y baranda francesa, infinitas molduras y bosques enteros de boisseries y puertas de honor.
Hasta hace poquito nomás, la gran cuadra de Callao al 900 estaba intacta, como había sido construida cuando el dinero compraba cosas bellas y no apenas caras. Primero cayó un petit hotel, luego otro y ahora viene el tercero. Queda uno, que ocupa la embajada siria y oculta un noble jardín, varios edificios a la francesa de altura que están seguros por ahora sólo por su tamaño y costo, y un par de edificios públicos, el de Obras Sanitarias en la esquina de Marcelo T. de Alvear, monumento histórico, y el del Etoss, que algún genio pintó de amarillo y cuya puerta desapareció cambiada por el infalible blindex.
Los dos petit hoteles fueron reemplazados por torrecitas de 14 pisos, de las que autoriza el código en las avenidas porteñas, de arquitectura profundamente anodina, olvidable, perecible. Al 924 le espera el mismo triste destino, el de perder una pieza de buena arquitectura a cambio de un edificio en altura sin el menor valor creativo, público, estético.
Las obras fueron detenidas el viernes por dos amparos presentados de apuro y aceptados de urgencia por dos ramas de la justicia. Los vecinos de Recoleta, patriotas barriales que viven demudados por las constantes demoliciones, presentaron uno ante la Justicia nacional, apuntando al dueño del edificio. El juzgado atendió la naturaleza del tema, entendió que no había tiempo de estudiar el pedido porque el edificio desaparecía, dictó el amparo congelando la demolición, se declaró incompetente y pasó el caso a la justicia porteña.
Allí ya estaba el amparo de los legisladores Teresa de Anchorena, presidente de la comisión de Patrimonio de la Legislatura, y Facundo di Filippo, presentado también el viernes pero apuntado al gobierno porteño. Anchorena y Di Filippo habían encontrado que Callao 924 estaba listado como “inmueble representativo” por Cultura porteña, lo que el juez encontró suficiente como para dictar el congelamiento de las obras. El edificio ya había perdido su bellísimo portón tallado, las rejas francesas de los balcones del primer piso y varias molduras internas, pero seguía en pie.
Esta semana no hubo demolición. Con una vocación que no tienen otros colegas, el dueño del edificio acató la orden en lugar de seguir de noche, honestidad ayudada por la guardia de cuerpo presente que le mantuvieron el fin de semana largo los vecinos de Recoleta –bastadedemoler@yahoo.com.ar– que ya saben qué tipo de actitudes tienen las constructoras ante las órdenes judiciales. Los vecinos volantearon en abundancia, colgaron carteles al frente de la obra y en general recibieron apoyo del transeúnte común, que considera automáticamente una pérdida la demolición de este tipo de joyas.
Ayer se realizó una audiencia de conciliación obligatoria ordenada por la justicia porteña entre los legisladores que pidieron el amparo, la Ciudad como parte acusada y el dueño del edificio. Anchorena y Di Filippi pidieron que se incluyera a los vecinos, presentando un escrito en el que copian el fallo de la justicia nacional y explican al juez que todavía no le llegó por vía formal porque esas cosas toman tiempo, pero que los activistas deberían participar. La audiencia tuvo una sorpresa no menor, ya que el dueño del edificio propuso algo poco común: rescatar los elementos ornamentales de los salones del petit hotel y reinstalarlos en un ámbito de la planta baja del nuevo edificio. En ese lugar se abriría entonces un espacio abierto a la comunidad y casi en especial a los patrimonialistas, que preserve una colección de objetos irreemplazables.
Ya sabemos que habrá que esperar que algún gobierno porteño se dé cuenta de que el patrimonio no es una manía de historiadores y no tiene nada que ver con los museos. Parece que ni el nivel cultural, ni el progresismo, ni siquiera el afrancesamiento penetra la dura incomprensión hacia el tema y la falta de coraje para poner límites. Hasta que algún político se dé cuenta de que el patrimonio y el ordenamiento urbano es una manera de mostrar visión –aquello de ser un estadista, se acordarán– hay que atender al ejemplo de los vecinos que tomaron la calle, volantearon y le hicieron un abrazo al edificio. Cuando el patrimonio sea un tema electoral y político, como la seguridad, la salud y el tránsito, se acabarán estas impotencias deprimentes.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/m2/10-1248-2007-07-14.html
Otro edificio a la piqueta

Esta vez le toca al petit hotel de Callao 924, una obra de Luis Martín que comenzó a demolerse el jueves, víctima del vacío legal y la indiferencia oficial que permite negocios a costa del patrimonio.
Ante la completa inercia del gobierno porteño, siguen cayendo algunos de los mejores edificios de nuestra ciudad. Este jueves comenzó la demolición de la magnífica residencia de Callao 924, donde funcionó por años una mutual, y que fue antaño un lujoso petit hotel. En el lugar se va a alzar, cuándo no, otro edificio en altura. Un señor –una empresa– va a hacer un buen negocio, el patrimonio de todos va a perder otra pieza, la ciudad va a estar un poquito más fea y hasta la demolición, que incluye mármoles finísimos y varios vitrales de gran porte, se va a vender en el exterior. Todas estas tragedias le importan un pito a Planeamiento porteño, ente repleto de arquitectos que autorizó sin dolor ni culpa la demolición del edificio. Como consta en autos y personalmente, a estos arquitectos de Planeamiento les parece bobo preservar el patrimonio edificado y rezongan abiertamente en cuanto se mencionan las Areas de Protección Históricas y las listas de edificios a catalogar.
El petit hotel de Callao 924 es una obra discreta y elegante de Luis Martín, un especialista en ese tipo de edificios. La obra forma parte de un conjunto de los más logrados de la ciudad, nunca fue preservado como lugar y por supuesto fue arruinado con demoliciones individuales, una por una. Hace muchos años, cuando Callao era una alameda y la frontera entre la ciudad y las quintas de frutas y verduras, este arranque de Recoleta comenzó a poblarse de residencias de aires europeos y de los primeros edificios de altura de la ciudad. En el espacio entre Callao, Marcelo T. de Alvear, Rodríguez Peña y Paraguay se hizo una plaza, bendecida por uno de los mejores monumentos que tenemos, el de Pellegrini, y por una arboleda añosa. Sobre Rodríguez Peña se alzó un palacio, donado hace muchos años al sistema educativo y desfachatadamente remodelado por la dictadura. Tal vez fue el palacio Pizzurno lo que le dio el tono al conjunto, pero en las primeras décadas del siglo la plaza terminó rodeada por un conjunto escolar ceñudo y romano sobre Paraguay, edificios elegantes sobre Alvear, incluyendo una belleza de Alejandro Bustillo y la embajada serbia, residencia de los Mihanovich. La cuadra de Callao era la mejor, por el ancho de la avenida que le daba mejor perspectiva. Milagrosamente, hasta hace pocos años estuvo completa, en parte porque casi todos sus edificios son altos y de departamentos, porque las esquinas están tomadas por la vieja sede de OSN –monumento histórico– y un edificio de rentas muy señorial, y porque de los cuatro petit hoteles que tenía, uno era sindical y otro, la embajada siria.
Por supuesto, los que cayeron primero fueron los privados y en su lugar se alzan hoy dos edificios modernitos de una mediocridad absoluta y olvidable. Ahora le llegó la hora al que ocupó el sindicato tanto años, muy remodelado en planta baja pero virtualmente intacto en sus pisos superiores y en su elegantísima entrada. Los interiores son del calibre a esperar en algo elegido y construido en la época en que se compraban cosas bellas y no apenas caras: mármoles rosados, maderas francesas talladas, vitralerías Beaux Arts, marqueterías refinadas y una puerta de tableros tallados de primera agua.
Además de perder el edificio, se perderán todos estos objetos bellos, raros e irreemplazables. Argentina es ahora el Congo de las antigüedades, exportándolas como si fueran ébanos o marfiles hasta que se extingan. Los mármoles, ornamentos y vitrales rumbearán en breve a países ricos que no pueden creer que seamos tan giles de venderles semejantes cosas. En una nota reciente, el diario madrileño El País contó con pena y asombro cómo vendemos lo nuestro sin mosquearnos y sin que a ninguna autoridad se le cruce siquiera por la cabeza regular el asunto.
Mientras el Ejecutivo porteño duerme –se enteraron por los vecinos que fueron a pedir ayuda–, el Legislativo duda. La Comisión de Patrimonio de la Legislatura pidió urgentísimamente que con toda urgencia se trate una catalogación de emergencia (y urgente) de Callao 924. Pero les pidieron una semana para tratar el tema, tiempo más que suficiente para que todo esté perdido.
Los vecinos ya mencionados son los de Recoleta, que formaron una sociedad para frenar la piqueta que pronto nos va a dejar sin un tipo de edificio antes común, el petit hotel a la francesa. El jueves estaban parados frente a La Mutual repartiendo unos volantitos y ayer organizaron una protesta frente a la demolición. Estos vecinos, que conmueven por su voluntad de tratar de salvar edificios, se pueden contactar en el mail bastadedemoler@yahoo.com.ar.
De paso, la volanteada sirvió para ver cómo reacciona el peatón común ante estos vandalismos. No hubo una sola persona que dijera que estaba bien cargarse el petit hotel y resultó llamativa la cantidad que se detenía a comentar “qué barbaridad” y mirar la casa intensamente, como para poder recordarla.
Tal vez la Legislatura llegue a frenar este destrozo. Pero lo más probable es que hayamos perdido otro tesoro porteño gracias a la indiferencia activista de algunos funcionarios, la impotencia difusa de otros y la falta de audacia política de legislar de una vez el tema.
viernes 27 de julio de 2007
A punto de derribarse
Quedó solo la foto
LO QUE YA NO SE PUEDE VER EN BAIRES
LO QUE YA NO SE PUEDE VER EN BAIRES
En el pasado reciente se han producido numerosos y graves casos de destrucción, depredación y mutilación del patrimonio arquitectónico más valioso de país, sostiene el especialista en preservación Fabio Grementieri.
Este arquitecto elaboró un informe que presentó ante el “Comité de Patrimonio en Peligro”, del ICOMOS, (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios- Organismo afiliado a la UNESCO.En este artículo sólo se reproduce los edificios pertenecientes a la Ciudad de Buenos Aires.
Silo Bunge & Born (1904, Costanera Sur): el más importante silo de Latinoamérica y uno de los más significativos del mundo, por sus valores históricos, estéticos,constructivos y estructurales, fue demolido en 1998 por las autoridades de la ciudad y de la Corporación Puerto Madero como parte del proyecto de reciclaje del área.
Sede Central del Banco Español (1905, ubicado en Reconquista y Perón): Decisiva pieza de la arquitectura bancaria del centro de la ciudad, máximo exponente de la tipología dentro de la arquitectura "Beaux Arts" del país, componente fundamental del paisaje urbano del sitio y complemento inseparable de dos Monumentos Históricos Nacionales adyacentes (la Iglesia de La Merced y la sede central del ex Banco de Londres) fue completamente demolido salvo dos trozos de la fachada para construir una torre para el Banco de Galicia. de 25 pisos y 92 metros de altura.
Mercado de Abasto (1929-32, ubicado en Corrientes al 3200): Edificio excepcional compuesto por dos extraordinarias estructuras: el Mercado Viejo, el más importante mercado metálico de la ciudad –testimonio cumbre del desarrollo de la metalurgia argentina- y el Mercado Nuevo, el más notable mercado realizado en hormigón armado en el mundo. El primero fue casi completamente demolido y el segundo fue parcialmente demolido y atiborrado con varios pisos de locales comerciales, arruinando completamente el magnífico espacio interior.
Banco de Londres, actual Banco Hipotecario (1960-66, ubicado en Reconquista 101) :
Considerada por la crítica local e internacional como una de las más valiosas piezas de arquitectura brutalista a nivel internacional, como la obra maestra de la arquitectura argentina, o como la mejor obra realizada durante la década de 1960 en el mundo, fue recientemente identificada por la Exposición Retrospectiva de la Arquitectura del siglo XX organizada por el MoCA (Museum of Contemporary Art) de los Angeles, como la más importante obra de la Arquitectura Latinoamericana siglo XX. A pesar de estos valores, el edificio fue renovado de manera agresiva y depredatoria, lesionando definitivamente su integridad, autenticidad y carácter original.
LINEAS DE SUBTERRANEOS(1908-38, Buenos Aires): El sistema de líneas de subterráneos de la ciudad, que incluye la primer línea construida en Latinoamérica, tiene la mayoría de sus estaciones enriquecida por revestimientos y murales cerámicos firmados por diversos e importantes artistas argentinos y españoles que forman un notable conjunto arquitectónico donde están representadas distintas tendencias arquitectónicas y tecnologías constructivas.
Las líneas construidas en las décadas del veinte y treinta presentan una excepcional combinación de estética racionalista y neocolonial, constituyendo un caso único en el ámbito de sistemas de transporte subterráneo a nivel internacional.
Todas las estaciones están siendo renovadas de manera depredatoria sin considerar sus valores históricos o artísticos.
Sociedad Rural (1900-1930, Buenos Aires): El conjunto de la Sociedad Rural formaba parte, históricamente, del Parque de Palermo. Así se definía la ocupación del predio, con preponderancia de espacios vacíos y pabellones de volumetría recortada, dejando libre una ancha franja sobre la Avenida Sarmiento. Los pabellones subsistentes son los últimos vestigios de la Exposición Internacional del Centenario y representan una interesante variedad estilística.
Luego de un controvertido proceso de venta, se definió un proyecto de renovación y transformación del predio en centro de convenciones y entretenimientos que desfiguró completamente el ambiente y la espacialidad originales, asfixió a los pabellones históricos y construyó edificios de baja calidad de diseño ocupando el borde de la Avenida Sarmiento.
Estaciones Terminales del Ferrocarril (1875-1955, Buenos Aires): Cada una de las seis principales terminales del ferrocarril de la ciudad de Buenos Aires es un valioso edificio en si mismo, pero también conforma, en el centro de una sola ciudad, un excepcional panorama de casi 100 años de civilización ferroviaria en la Argentina y en el mundo.
La estación Constitución por ejemplo es una inusual sobreposición de tres estructuras arquitectónicas que reflejan diferentes períodos de la cultura arquitectónica británica. La estación Retiro del ferrocarril Mitre es considerada el más refinado y sofisticado diseño que alcanzó la tipología antes de la Primera Guerra Mundial y la más importante estación de estilo eduardiano en el mundo.
Palacio Duhau (1932, ubicado en Alvear y Posadas): Una de las mejores residencias de la "Belle Epoque" porteña, el conjunto del edificio, sus interiores y su jardín conforma con las dos propiedades adyacentes -también de altísimo valor patrimonial- un repertorio único de la evolución de la arquitectura de la ciudad entre 1890 y 1940.
Constituye además, la última cuadra sobreviviente del ordenamiento urbano y ambiental de la Avenida Alvear en su esplendor original. Y también aparece como pieza irreemplazable de la culminación de la influencia francesa sobre la arquitectura argentina. El Duhau es el último palacio privado de la Belle Epoque que queda. Ni siquiera en Francia hay otro similar, ya que la aristocracia francesa construía otro tipo de edificios. Hoy es un hotel de lujo, con 183 habitaciones. (Fuente:Arquitecto Fabio Grementieri.)
Fuente: Buenos Aires Sos (BAS).- Julio 2007
miércoles 25 de julio de 2007
El último adobe porteño

Allá en la calle Argerich, entre la avenida Beiró y la calle Solano López, está lista para desaparecer una verdadera rareza. Es una casa muy vieja, quizás la más vieja de una zona, Agronomía, que fue campo abierto hasta bien empezado el siglo veinte, y que muestra su origen rural. Lo que se puede ver en Argerich 3525 es el último rancho de adobe de esta digna ciudad.
Una lección en La Plata

Por Sergio Kiernan
Al mismo tiempo se elaboró un nuevo código urbano, que en 2000 redujo a diez pisos la altura máxima a construir dentro del casco histórico –el cuadrado con las diagonales– y a menos en los barrios. Poco después se codificó drásticamente la publicidad, que en La Plata ya no puede ponerse arriba de edificios ni en las veredas (los que todavía están tienen contratos anteriores a 2001, no renovables).
EMPIEZAN A DISCUTIR EL PLAN URBANO AMBIENTAL, QUE DEFINE COMO SERA LA CIUDAD
Por el boom de las torres, buscan proteger los barrios de casas bajas
El tema se debatirá en la Legislatura con especialistas, vecinos y consejos profesionales. Quieren promover "los sectores urbanos de baja y media densidad con características singulares de
dgutman@clarin.com
El proyecto de Plan Urbano Ambiental que esta semana comenzará a discutir la Legislatura de la Ciudad propone preservar las características de los barrios de Buenos Aires ante el avance de las torres. Se trata, según coincidieron urbanistas y funcionarios consultados por Clarín, del primer paso de un largo camino para solucionar una problemática que generó un importante movimiento barrial y puso el tema en la agenda política porteña. Para los especialistas, justamente la ausencia de un Plan Urbano Ambiental, sumado a la explosión de la construcción que se dio en los últimos años, fue lo que provocó la expansión desordenada de los edificios últimamente y los consiguientes conflictos."Está claro que hay que reducir la densidad de población en algunos lugares de la Ciudad e incrementarla en otros. La idea es que el Plan Urbano Ambiental sea la ley marco para discutir éste asunto, entre muchos otros, y luego volcar todas las conclusiones en un nuevo Código de Planeamiento Urbano", explicó el arquitecto Mario Sabugo, subsecretario de Planeamiento porteño y miembro del Consejo del Plan Urbano Ambiental.En el proyecto que envió la semana pasada el Poder Ejecutivo para que discutan los legisladores hay varias señales claras que hablan de proteger a los barrios de construcciones bajas.Así, se propone "preservar los sectores urbanos de baja y media densidad poblacional que manifiestan características singulares de valor y buen grado de consolidación", es decir cuando el barrio ya tiene una característica definida y no quedan terrenos vacíos.También se sugiere "promover tipologías edilicias que no den lugar a disrupciones morfológicas". Es decir, no permitir que se modifique el aspecto del barrio.El Plan está previsto en la Constitución de la Ciudad (dictada en 1996), como "la ley marco a la que se ajusta el resto de la normativa urbanística y las obras públicas". Sin embargo, los dos proyectos que en estos años se enviaron a la Legislatura no llegaron a convertirse en ley.Esta vez, parece, va a ser distinto. El presidente de la Comisión de Planeamiento Urbano, el macrista Alvaro González, citó para pasado mañana a sus colegas para comenzar la discusión. "En medio de lo que está pasando, en la Ciudad —dijo González—, queremos dar una señal política fuerte en este tema. La idea es que en 60 o 90 días el Plan Urbano Ambiental sea aprobado en primera lectura por los legisladores, para que luego sea sometido a una amplia discusión en las audiencias públicas".El actual Código de Planeamiento Urbano, si bien tuvo modificaciones en los últimos años, fue aprobado en 1977, en tiempos de gobierno militar. Y es un Código que incentiva la construcción de torres. Y esas torres, con el boom de la construcción de los últimos años, llegaron a barrios como Caballito.Los urbanistas creen que el Código tiene que ser actualizado pero que antes, para establecer sus lineamientos estratégicos, tiene que convertirse en ley el Plan Urbano Ambiental."Hay que aprobarlo urgentemente, para que toda la discusión pública que hoy se está dando sobre la manera en que queremos que crezca la Ciudad tenga lugar ordenadamente, en audiencias públicas, y sus conclusiones se transformen en leyes", indicó el arquitecto Enrique García Espil."El verdadero problema no es la falta de infraestructura de servicios para construir, sino la confusión normativa. La Ciudad tiene que tener zonas para edificios altos, otras para medianos y otras bajos. Hoy existen una cantidad de indicadores muy complejos, que en lugar de ordenar desordenan", agregó.Su colega Carlos Lebrero reclamó que "el Código se revise profundamente y que durante el próximo período de Gobierno de la Ciudad se encare el diseño de una ley que respete con mucho detalle las realidades barriales que existen actualmente".Para Lebrero, "Buenos Aires está ante una gran oportunidad. Hace algunos años estábamos ante la perspectiva de una ciudad que se vaciaba, pero ahora nuevamente está creciendo y recibiendo inversiones, así que hay que trabajar en el planeamiento".
Fuente:http://www.clarin.com/diario/2007/02/20/laciudad/h-03415.htm
CUMPLE CUARENTA AÑOS LA ONG INGLESA ´EL LANDMARK TRUST
Mientras en la Argentina se demuele todo con impunidad, los ingleses siguen dando lecciones de cómo manejar el patrimonio. Son un buen modelo, porque no hay país que los supere en el rigor y la extensión de la misma definición del patrimonio construido, y en la viveza a la hora de utilizarlo cuerdamente para que siga vivo y, ya que estamos, sea rentable. Un ejemplo entre muchos es el del Landmark Trust, una institución voluntaria y no estatal que acaba de festejar cuarenta años salvando edificios sin perder un penique. Su historia y su actualidad sirven para ver cómo se hacen las cosas en un país civilizado.
El Landmark Trust fue fundado en 1965 por Sir John Smith para salvar una casa y continuó creciendo. Ya establecido como ONG de referencia, el Trust comenzó a administrar fondos públicos: el Estado inglés dedica lo recaudado de una de sus tantas loterías a la preservación de edificios, en forma directa o por medio de ONG. El resto vino de mangazos sin fin, inversiones ingeniosas y rentables, donaciones y un par de ideas comerciales más que atinadas.
Es que el Landmark Trust entendió prontamente que no todo es museo y comenzó a alquilar algunas de sus propiedades en una variante de turismo rural como el de las estancias argentinas.
Por ejemplo, hace años el Trust logró comprar Auchinleck, la casa de campo de James Boswell en Ayrshire, incluida buena parte de su mobiliario original, una alegre mezcla de piezas de los siglos XVII a XX.
Ayrshire fue escenario de largas tenidas entre Lord Auchinleck, padre del gran escritor, y su biografiado célebre, Samuel Johnson, y para mantener el ambiente el estudio contiene hoy copias láser de diarios y panfletos políticos de época, además de las obras completas de Boswell.
El bello caserón georgiano y sus jardines se alquilan a un número reducido de turistas o a una familia.Este tipo de ambientación se extiende a un amplio rango de edificios que permiten experiencias variadas. En las casas del Trust se puede vivir como un campesino medieval –aunque con baño–, un noble, un vicario victoriano o un dandy de la Regencia. Se puede estar en medio del campo, en pueblitos o zonas urbanas, en predios que van de lo ínfimo a lo grandioso.
Las restauraciones son justamente eso, restauraciones, y no “puestas en valor”, “reciclados” o “reutilizaciones”, como se estila tramposamente por acá. Y no es cosa de que a estos ingleses les sobre el dinero sino de prioridades: en la Argentina, la solución a un piso de pinotea en mal estado es tantas veces gastar un dineral en sacarlo y reemplazarlo por uno de cemento alisado, porque está de moda, en lugar de gastar mucho menos en unas horas de carpintero. Parece que arreglar algo en lugar de tirarlo por algo a nuevo no es cool.
Los que visitan las cuarenta propiedades restauradas y abiertas al público del Trust se encuentran con detalles estupendos, de esos que lo retrotraen a uno a la época del edificio. En una humilde morada campesina puede verse un viejo vestido, muy usado, que fue utilizado hace doscientos años para emparchar un techo.
En el castillo de Clytha puede verse, en el vano de una puerta, donde apareció durante los trabajos de restauración, una inscripción grabada a punta de cuchillo en la piedra que explica que William Jones lo construyó “Con el propósito de aliviar mi mente afligida por la pérdida de la más amada esposa”. Estos detalles con encontrados por el prolijo trabajo de documentación que se realiza antes de tocar las propiedades o porque simplemente se las deja como están.
El Trust, como se ve, no necesariamente se dedica a salvar edificios únicos o de gran antigüedad o valor. El centro de su trabajo es preservar para el futuro los lugares donde se puede tener una cierta experiencia, un momento en particular que precisa necesariamente de un edificio.
Entre nosotros también hay gente que, bendita sea, piensa así. Por ejemplo, los Güiraldes, que preservaron los edificios de su campo allá por Areco y dejaron como estaba el viejo comedor.
El visitante termina una noche de invierno tomando la sopa de una enorme pieza de loza blanca, de esas de cucharón-bañadera, alrededor de una mesa amplísima, a la sombra de aparadores cargados de enseres y platos, iluminado por una instalación eléctrica de cables de tela exteriores, con llaves de porcelana.
Y luego, a tomar mate en una galería que un gaucho alsinista no echaría a menos.Una de las hazañas del Landmark Trust es el rescate de The Grange, el exótico caserón que Augustus Pugin construyó en Ramsgate en el siglo XIX.
Pugin se tomó siete años para diseñar y construir su casa, creando un verdadero catálogo del neogótico que defendía con amor e inventando desde los vitrales de cada ventana hasta el diseño de los empapelados, pasando por los muebles y las yeserías.
The Grange iba a ser transformado en departamentos –en Gran Bretaña es imposible demoler algo así, por ley– hasta que el Trust consiguió un buen dinero de la lotería y lo rescató, intacto.Y mientras en Gran Bretaña esta ONG festeja sus cuarenta años, en Buenos Aires se están haciendo polvo dos de los últimos petit hotels que nos quedaban (uno en Callao 1600, otro en Rodríguez Peña 1600).
Son tan pocos los restantes que en pocos años más habrá que ir a París a ver uno.
Por Sergio KiernanFuente: Suplemento "m2", del diario "Página 12"Más información: www.pagina12web.com.ar/diario/suplementos/m2Más información sobre la ONG: www.landmarktrust.org.uk
martes 24 de julio de 2007
Otra joya destruida

Patrimonios desprotegidos

Ya lo habíamos adelantado en este suplemento: la semidemolida casona de la calle Membrillar, protegida en el APH de Flores, está en peligro de desaparición total. Era un rumor que sus discretísimos dueños buscaban exceptuarla de la protección para terminar de despejar el terreno, y ahora está confirmado. El legislador porteño por el macrismo Santiago de Estrada patrocina una ley para que la casona de Piana desaparezca por completo.
Como la lista de Schindler

Por Sergio Kiernan
Areas de protección histórica vigentes:APH 1: San Telmo / Avenida De MayoAPH 2: Parque 3 de FebreroAPH 3: Grand BourgAPH 4: Entorno Estación Belgrano RAPH 5: Ambito Oratorio Santa FelicitasAPH 6: Ambito Basílica Sagrado CorazónAPH 7: Ambito Estación Hipólito Yrigoyen y Viaducto FFCC General Roca desde calle Benito Quinquela Martín hasta Estación Hipólito YrigoyenAPH 8: Area aledaña al Parque LezamaAPH 9: Colonia SoláAPH 10: Esquina Homero Manzi (San Juan y Boedo)APH 11: Confitería Las VioletasAPH 12: Confitería La IdealAPH 13: Iglesia Nuestra Sra. de Balvanera / Colegio San JoséAPH 14: Ambito RecoletaAPH 15: Casco Histórico de FloresAPH 16: Pasajes Rivarola y La PiedadAPH 17: Plaza Mitre
Nuevas APH:Se listan las identificadas en el Código de Planeamiento Urbano como Nuevas APH.- Entorno Plaza Fuerza Aérea Argentina y Museo Ferroviario. Edificios singulares: Estación Mitre/Estación Belgrano/Torre de los Ingleses/Museo Ferroviario.- Entorno Plaza San Martín. Edificios singulares: Edificio Kavanagh, Palacio Anchorena, Palacio Paz, Hotel Plaza, iglesia Santísimo Sacramento. * Entorno Palacio de Correos. Edificios singulares: Palacio de Correos, Bolsa de Comercio (edificio antiguo), edificio Mihanovich. - Plaza Roberto Arlt, Iglesia y Tiendas San Miguel (Esmeralda, Rivadavia, Bme. Mitre, Suipacha). - Entorno Plaza Lavalle. Edificios singulares: Teatro Cervantes, Sinagoga Libertad, Escuela Roca, Teatro Colón, Palacio de Justicia.- Av. Alvear entre Cerrito y Schiaffino que incluye el entorno de Plazoleta Carlos Pellegrini. Edificios singulares: Embajada de Francia, Embajada de Brasil, Palacio Atucha, Residencia Unzué, Jockey Club, Palacio Duhau, Casa Duhau, Nunciatura Apostólica, Casa de la Cultura, Casa de las Academias Nacionales.- Santa Casa de Ejercicios (Independencia, Salta, Estados Unidos, Lima).- Vuelta de Rocha.- Transbordador La Boca. - Conjunto Barraca Peña s/Av. Pedro de Mendoza. - Barrio La Colonia (Cachi, Diógenes Taborda, José Cortejarena, Andrés Ferreyra).- Palacio de Aguas Argentinas y Normal Nº 1 (Ayacucho, Viamonte, Junín, Paraguay).- Mercado de Abasto (Av. Corrientes, Agüero, Anchorena, Lavalle).- Corredor Luis María Campos entre Olleros y Av. Dorrego. Edificios singulares: San Benito de Palermo, Colegio Esclavas, Hospital Militar, Regimiento de Granaderos.- Plaza Belgrano y entorno. Edificios singulares: Iglesia Redonda de Belgrano, Museo Sarmiento, Museo Larreta, Colegio Casto Munitas.- Calle Melián entre Olázabal y La Pampa.- Barrio Los Andes (Guzmán, Concepción Arenal, Rodney y Leiva) - Plaza Irlanda y entorno. Edificios singulares: Colegio Santa Brígida, Iglesia Nuestra Sra. Buenos Aires.- Casa Bomba Caballito (José María Moreno, Valle, Beauchef, P. Goyena).- Barrio Emilio Mitre (Videla, Cachimayo, La Nave, José Bonifacio).- Barrio Cafferata (Av. Asamblea, Av. José María Moreno, Riglos, Estrada).- Pasaje Butteler (Av. Cobo, Senillosa, Av. La Plata, Zelarrayán).- Barrio San Vicente de Paul (Cachi, Traful, Einstein, Lynch).- Puente Uriburu.- Parque Chas (Triunvirato, De los Incas, La Pampa, Andonaegui).- Barrancas de Belgrano (Vértiz, Juramento, Zabalía, 11 de Setiembre, La Pampa).- Casas Baratas en Barrio Agronomía (Zamudio, San Martín, Tinogasta).- Casa Bomba (Av. Beiró, Mercedes, Gualeguaychú y J. P. Varela).- Plaza Arenales y entorno.- Seminario Conciliar (José Cubas, Concordia, Gabriela Mistral, F. de Enciso).- Casa Olivera y Parque Avellaneda.- Edificios Administrativos del Antiguo Matadero (De los Corrales y Lisandro de la Torre).- Estación del Ferrocarril de Lugano.
A punto de perderse

Por Sergio Kiernan
Esta es la historia de dos taperas de la ciudad de Buenos Aires. Ambas son muy viejas, ambas tienen más yuyos que pavimento, las dos estarían en buen estado en cualquier país mínimamente civilizado. El café La Subasta, en Flores, y la Casa del Naranjo, en San Telmo, pueden desaparecer para siempre en cualquier momento, pasando a engrosar la larguísima lista de edificios fantasma y patrimonios perdidos.
Chas chas a las torres
La asociación "SOS Parque Chas" advirtió hoy que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires excluye a ese vecindario de la veda para construir nuevos edificios, y exigió que el decreto incluya al pequeño barrio porteño, el único de calles circulares.
"La especulación constructora e inmobiliaria está cercando el barrio con una muralla de torres y edificios sobre las avenidas Triunvirato y De los Incas, pero el jefe de Gobierno Jorge Telerman parece que ni se enteró de esa salvaje agresión urbana", sostuvo la entidad en un comunicado.
Según la asociación "adentro de Parque Chas está prohibido levantar edificios porque es zonificación R1B1, pero el Gobierno porteño unilateralmente en 2000 lo habilitó pícaramente sobre las avenidas al reformar el Código de Planeamiento Urbano pese a que los vecinos nunca quisimos eso".
"El impacto ambiental es desastroso: derrumban casas típicas con jardines para levantar edificios mastodónticos que dejan en las sombras y sin aire todo lo que está a su alrededor ya que aquí las manzanas son de apenas 50 metros", consignó el grupo vecinal.
También alertó que "cuando las nuevas construcciones estén habitadas se agudizarán las inundaciones que hace décadas padece Parque Chas siempre que llueve fuerte y habrá riesgos de colapso de las cloacas, como ya ocurrió en la calle Olazábal de Villa Urquiza".
"SOS Parque Chas" avisó que "si Telermann no incluye al barrio en la emergencia urbanística se apelará a todas los mecanismos democráticos de reclamo, desde recursos de amparo ante la Justicia hasta protestas vecinales como el 'ruidazo' previsto para el jueves 23 en varias zonas de la ciudad".
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-76163-2006-11-14.html
Un conjunto de once torres se levantarán en el ex Albergue Warnes

Uno podría preguntarse cómo fue que Carrefour “se aseguró” que la Legislatura de la ciudad “les diera normativa” para desarrollar comercialmente el predio. Como fue que se moldeó la normativa para satisfacer las intenciones de inversores privados.
Uno también podría preguntarse por qué la Legislatura (y el Gobierno de la ciudad de aquel entonces) no opuso resistencia en lugar de entregarle en bandeja tremendo predio a quienes pretendían hacer semejante negocio. Uno se pregunta…
Mientras los proyectistas (basados vaya uno a saber en qué) dicen “la situación barrial pedía a gritos las viviendas para aumentar su valor inmobiliario” (¿?), los vecinos difieren: “Otra mala noticia para los que alguna vez soñaron con el gran Parque del Oeste. Un bosque de cemento compuesto por 11 torres de viviendas se levantará en el predio que hasta el año 1991 estuvo ocupado por Albergue Warnes (…) Este negocio inmobiliario contradice la necesidad que tiene la Ciudad de Buenos Aires en cuanto espacios verdes”. (Fuente: ParqueChasWeb)
“Las torres no son mala palabra” aseguran los proyectistas… tal vez (¡y sólo tal vez!) si las pusieran en el lugar adecuado. Pero en medio de este predio me sigue sonando descabellado.
La peste de las torres
“Esta ciudad que surgió del adobe colonial cometió errores abismales, como la ley de medianeras, y nunca se zonificó de un modo coherente, con lo que no sólo quedó una mezcla de estilos que le dio su encanto, mal que les pese a los puristas, sino que también quedó una ciudad “odontológica”, con dientes largos y cortos, y varias caries por manzana. Raro es el rincón de Buenos Aires que no presenta este aspecto de serrucho. Pero al menos mantuvo una altura pareja en sus picos, con muy raros rascacielos. El serrucho se agravó a partir de la pasión por el edificio de altura, el departamento. Estas estructuras se bancaban cuando por lo menos trataban de no ignorar su entorno. Surgían, claro, como postes sobre las manzanas bajas, pero tenían decoraciones similares, mansardas, balcones de reja ornada, piel de cementos duros.
Fue el estilo moderno el que se pasó por las partes al entorno. Nacido de libros y teorías, indiferente a todo lo anterior, moderno como un punk en sus ganas de molestar y mostrar su superioridad, el estilo moderno se dedicó a romper el entorno, entre otras cosas que rompió. Fue una explosión, pero no por cuestiones intelectuales”.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/m2/10-1005-2006-08-06.html
Torres Mulieris del estudio M/SG/S/S/S. Estas y otras tantas torres se insertan en su entorno con la sutileza de un elefante en una cristalería (si bien la nota se refiere al tejido urbano -torres entre medianeras en una manzana de edificios bajos- las torres de Puerto Madero ejemplifican el concepto de “ciudad odontológica” y “aspecto de serrucho”).
Fuente: http://www.arquimaster.com.ar/blog/?p=33
Demolición de edificios de valor histórico

Mansiones que tiraron abajo. Estos son las direcciones donde están ubicadas algunas de las mansiones, de importante valor arquitectónico, demolidas en las zonas de Recoleta y Barrio Norte: Callao 1660; Callao 1827; Rodríguez Peña 1736; Rodríguez Peña 1671; Azcuénaga 1183; Azcuénaga 1370; Larrea 1230; Junín 1121; Peña 2082 y Uriburu 1562.
Artículo: Diario La Razón edición 15/08/2006 (página 2) / Las imágenes han sido extraidas de la web http://mapa.buenosaires.gov.ar y Diario La Razón.
Fuente: http://www.arquimaster.com.ar/blog/?p=37
Las torres son el prototipo de una ciudad neoliberal
“Las torres generan presiones sobre el entorno (…) son el prototipo de una ciudad neoliberal, donde el Estado ha dejado en los particulares el control del espacio público”.
“La ciudad es pública y no puede quedar en manos de un especulador sumado a unos funcionarios corruptos. El ciudadano tendría que poder decidir sobre lo que pasa en su barrio”.
“Puerto Madero no ha terminado de cuajar porque no hay una vinculación clara con el centro histórico (…) la aparición de las torres frente a la Reserva Ecológica rompen el paisaje tradicional de la ciudad, el horizonte y el río. Han roto la imagen histórica”.
“Puerto Madero es una privatización del paisaje, que es un bien público (…) el caso de estas torres es el ejemplo típico de lo que no se debería hacer en una ciudad”.
Algunos puntos relevantes de la entrevista:
“Lo importante es que la rehabilitación de los cascos históricos no se convierta en una caricatura, lo que se llama el fachadismo: donde sólo se conservan las fachadas pero nada de las estructuras interiores”.
“Más importante que las rehabilitaciones puntuales es la recuperación de la ciudad histórica como modelo de la ciudad a vivir, contrapuesto a lo que es la ciudad moderna que se expande en la periferia”.
“Hay muchos dueños de edificios que los están dejando que se arruinen, están dejando que los ocupen para que se destruyan más rápidamente. Ha salido una figura legal por la que el Ayuntamiento, si un edificio está a punto de convertirse en ruinas, puede obligar al propietario a actuar sobre la edificación y, si no lo hace, expropiar. Esto se hace para evitar la especulación, que se compren pisos y esperar que se deterioren, que lo declaren en ruinas para hacer un edificio nuevo, porque es más rentable hacer una obra nueva que restaurar“.
“La ciudad de Buenos Aires debería insistir en la conservación de un modo de vida, que es la del café, que no sólo es propio del centro histórico sino de toda la ciudad, controlando la instalación de los grandes centros comerciales, manteniendo la vivienda dentro de los barrios, y un sistema de transporte que facilite la accesibilidad”.
“El fenómeno de las plusvalías inmobiliarias es lo que más ataca no solo a los centros históricos sino a la ciudad en general. Hay que plantear qué tipo de ciudad se quiere, y las torres representan un tipo de ciudad que no se ha mostrado más eficiente que ciudades con alturas de 8 a 10 plantas. No ha traído beneficios de ningún tipo: no son más baratas de construir, al contrario. Es mucho mejor una ciudad en alta densidad con baja altura que una ciudad con torres. Porque las torres generan presiones sobre el entorno: se destruye un paisaje, una intimidad, una manera de vivir, se generan conos de sombras… Las torres son el prototipo de una ciudad neoliberal, donde el Estado ha dejado en los particulares el control del espacio público, lo cual es un disparate. Hay que tener en cuenta que la ciudad es pública y es de todos, no puede quedar en manos de un especulador sumado a unos funcionarios corruptos. El ciudadano tendría que poder decidir sobre lo que pasa en su barrio”.
“Puerto Madero es una iniciativa muy interesante, con una primera fase de recuperación muy importante, pero que no ha terminado de cuajar por dos cosas: no hay una vinculación clara con el centro histórico, no hay una pasarela peatonal: a Puerto Madero hay que ir, no se llega. No es como el Congreso, adonde uno llega paseando. Y segundo, lo que me parece un disparate, es la aparición de las torres frente a la Reserva Ecológica, que rompen el paisaje tradicional de la ciudad, el horizonte y el río. Han roto la imagen histórica. En definitiva, es una privatización del paisaje, que es un bien público. Esa consideración de que sólo importa la propiedad del terreno no puede ser. El caso de estas torres es el ejemplo típico de lo que no se debería hacer en una ciudad“.
“El problema del tráfico no tiene solución desde un punto de vista neoliberal, de que cada uno puede tener su coche y entrar a la ciudad. La política a implementar debe ser un mejoramiento del transporte público de superficie, del metro y del taxi, y una restricción cada vez mayor al acceso al casco histórico. El tránsito no sólo deteriora el casco histórico: el coche es un enemigo de la ciudad, es un instrumento estupendo, pero anula los espacios de sociabilización: donde hay muchos autos no se puede reunir gente”.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/reportajes/25-87381-2007-06-30.html
Fuente:http://www.arquimaster.com.ar/blog/?cat=6


